Un colectivo de la línea 110 fue atacado a balazos en la tarde del domingo mientras circulaba por bulevar Seguí al 3300, en la zona oeste de Rosario. A raíz del ataque, un pasajero de 48 años sufrió heridas leves por esquirlas de vidrio en ambos ojos. La Fiscalía investiga el hecho y, por el momento, no hay detenidos.
El hecho ocurrió cerca de las 19 horas, cuando el interno avanzaba por Seguí y, al superar la esquina con Crespo, se escuchó una detonación. Ante el grito de alerta de los pasajeros, el chofer detuvo la marcha unos metros más adelante. En medio de la conmoción, la mayoría de los ocupantes descendió de inmediato, pero un hombre permaneció en su asiento manifestando dolor y molestias en la vista.
El conductor activó el botón de pánico y solicitó asistencia. Personal médico atendió al pasajero en el lugar y confirmó que presentaba “cuerpo extraño en ambos ojos, sin daño”, producto de la rotura de una ventanilla tras el impacto del proyectil en el lateral derecho de la unidad.
La escena quedó resguardada por efectivos del Comando Radioeléctrico, a la espera del trabajo del Gabinete Criminalístico. El caso quedó en manos del fiscal Pablo Socca, integrante del Equipo para el Abordaje de Delitos Cometidos con Armas de Fuego del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Según el informe preliminar elaborado por la Unidad Especial de Balaceras, Amenazas y Extorsiones de la Policía de Investigaciones (PDI), el conductor no pudo aportar mayores detalles sobre el agresor ni sobre el origen del disparo. Tampoco hubo testigos entre los pasajeros que pudieran dar información concreta. La investigación sigue en curso y hasta el momento no hay detenidos.
