Dos nuevas propuestas gastronómicas se preparan para abrir en el Parque España, en el inmueble donde funcionó El Charladero. Una franquicia de Bonafide y el restaurante El Ramal compartirán el edificio de la barranca, aunque funcionarán de manera independiente y con horarios y cartas distintas.
Detrás de ambos proyectos están los empresarios Cristián Blodorn y Pedro Nazor, quienes también tienen a su cargo la recuperación del antiguo Quitapena. Allí planean instalar un espacio gastronómico cuyo comedor funcionará dentro de un vagón ferroviario de 1945. La primera apertura será la de Bonafide y, pocos días después, comenzará a funcionar El Ramal. La cafetería estará enfocada en el movimiento diurno, mientras que el segundo local tendrá un perfil de bodegón, con pastas, platos tradicionales y minutas.
Una franquicia que cambia de dirección
El grupo ya administra dos locales de Bonafide en Rosario: uno en Puerto Norte y otro en Córdoba al 2000, frente a la Facultad de Derecho. Este último cerrará para trasladarse al Parque España. Según explicó Blodorn, los cambios en el acceso utilizado por los estudiantes de la facultad redujeron la circulación sobre ese tramo de calle Córdoba y llevaron a buscar una nueva ubicación para la franquicia. La incorporación de la cafetería requirió modificar el proyecto presentado inicialmente para el antiguo Charladero. La propuesta fue analizada junto con el director general de Concesiones, Alejo Molina, y el secretario de Gobierno municipal, Sebastián Chale.
Un comedor dentro de un vagón de 1945
Blodorn y Nazor también avanzan con las obras en el espacio que ocupó Quitapena, dentro del mismo corredor costero. El proyecto tiene como pieza central un vagón ferroviario original de 1945, que actualmente se encuentra en Buenos Aires y será trasladado a Rosario. La formación será acondicionada como comedor, con mesas, sillas y una barra. La propuesta se completará con un sector al aire libre y una carta orientada a comidas saludables. La apertura está prevista para fines de noviembre.
El diseño busca recuperar la historia ferroviaria del predio. La estructura conocida como “la torre”, perteneciente al antiguo Quitapena, funcionó como cabina de control en el ingreso de los trenes a la Estación Rosario Central. El edificio será preservado y albergará la cocina, los baños y el depósito. La actividad principal se concentrará en el vagón y en el espacio exterior.
Obras más extensas de lo previsto
Los trabajos forman parte de las concesiones adjudicadas en 2023 para reactivar locales gastronómicos históricos de la costa central. Los antiguos bares cerraron en abril de 2024, pero las reaperturas se demoraron por cambios en las sociedades concesionarias, modificaciones de los proyectos y problemas edilicios.
En el inmueble de El Charladero, los responsables encontraron deterioros que no estaban contemplados en el cálculo inicial. Fue necesario demoler una parte de la construcción y ejecutar nuevos cimientos antes de avanzar con el acondicionamiento de los locales. Con las obras en su etapa final, Bonafide y El Ramal serán las primeras propuestas en abrir. El proyecto del vagón ferroviario completará hacia fin de año la recuperación de los dos espacios concesionados.

