Lázaro, el bebé de dos meses que ingresó a mediados de febrero a la terapia intensiva del Hospital de Niños Víctor J. Vilela a raíz de las múltiples fracturas y golpes recibidos por parte de sus padres fue pasado a la sala general. Luego de atravesar varias operaciones, el menor evidencia signos de recuperación que le permitieron dejar el área de cuidados críticos.
La noticia fue confirmada por la subdirectora del Hospital Vilela, Carolina Binner, quien destacó que el traslado a la sala general se produjo el viernes pasado, luego de que Lázaro evidenciara mejorías en sus parámetros vitales.
Por la agresión que sufrió están detenidos sus padres, ambos de 25 años, a quienes la Fiscalía les imputó el delito de homicidio doloso calificado por el vínculo en grado tentado.
Si bien las agresiones parecen haber comenzado a las pocas horas de que el pequeño nació, la noche del 21 de enero, recién fueron detectadas por los profesionales el 17 de febrero, cuando tras la insistencia de un familiar, los padres lo llevaron a la guardia del Hospital de Niños Zona Norte.
Allí los profesionales detectaron que estaban en presencia de un posible caso de maltrato y alertaron a las autoridades. Quedaron detenidos y por la gravedad de las lesiones Lázaro fue traslado a la terapia intensiva del Vilela.
Los médicos que lo examinaron constataron que tenía ambas clavículas fracturadas, fractura en tibia derecha y en el cráneo, y hematomas en el codo y la cara. El caso conmocionó al barrio Sarmiento, donde el bebé vivía con sus padres en una habitación de la casa que con esfuerzo amplió su abuela junto a su pareja.
La abuela Adriana, quien no sale de su asombro por la situación, ya manifestó en la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia su decisión de quedarse con la guarda del pequeño una vez que le den el alta. Desde que quedó internado se turna con su pareja para cuidar a diario a Lázaro en el Vilela.
Fuente: Diario La Capital.
