Oscar “El Negro” González Oro murió este viernes a los 74 años en Punta del Este, Uruguay, donde vivía desde 2020. El periodista y conductor fue una de las voces más reconocidas de la radio argentina. Su carrera se extendió durante casi cuatro décadas y tuvo su etapa de mayor popularidad al frente de El oro y el moro, el programa con el que acompañó las mañanas de una audiencia masiva.
González Oro nació en Mendoza el 16 de octubre de 1951 y se mudó de chico con su familia a Buenos Aires. Antes de convertirse en conductor, quería ser cantante y estudió piano. Su primer contacto con una emisora llegó durante una visita a Mendoza, cuando lo invitaron a pasar música en Radio de Cuyo. Más adelante hizo un programa nocturno en Pinamar y trabajó en Radio Del Plata, primero como productor y luego frente al micrófono.
En 1998 se sumó a Radio 10, que por entonces comenzaba a consolidarse entre las emisoras de mayor audiencia. El 4 de enero de 1999 salió al aire El oro y el moro. El ciclo permaneció 15 años en la programación y convirtió a González Oro en una figura central de la segunda mañana de la AM.
El programa reunía actualidad, entrevistas, espectáculos y conversaciones con los oyentes. Por su micrófono pasaron dirigentes políticos, artistas y personalidades de distintos ámbitos. También había lugar para llamados espontáneos, discusiones con sus compañeros y momentos musicales. González Oro defendía una idea de la radio que iba más allá de transmitir información: buscaba que quien estuviera del otro lado se sintiera acompañado.
Su estilo tenía cambios de ritmo muy marcados. Podía conducir una entrevista política, bromear con el equipo y minutos después sostener una conversación íntima con un oyente. Había estudiado teatro con Lito Cruz, Héctor Bidonde y Augusto Fernandes, una formación que sumó a su manera de contar historias y manejar los tiempos al aire. La frase “¡Dale gasss!” terminó por convertirse en una de sus marcas más recordadas.
Su trayectoria también incluyó la televisión. Participó en Polémica en el bar y condujo programas como Cotidiano, Posdata, Noches negras y Los unos y los otros. Entre sus últimos trabajos en ese medio estuvo Nosotros a la mañana. Fuera de los estudios, publicó en 2009 el libro Radiografía de mi país. La Argentina que me duele y grabó un disco con canciones que solía interpretar en la radio.
Tras el final de El oro y el moro en 2014, pasó por otras emisoras y volvió a Radio 10 años después con un ciclo vespertino. También trabajó en Radio Rivadavia, que este viernes lo despidió con fragmentos de sus programas y recuerdos de su paso por la emisora.
En los últimos años se había instalado en Punta del Este y mantenía una vida más alejada del ritmo diario de los medios. Había anunciado su retiro de la actividad regular, aunque continuó con algunas participaciones. La noticia de su muerte cerró una carrera ligada, sobre todo, a ese vínculo cotidiano que construyó durante años con quienes encendían la radio cada mañana.
