Con el arribo de las bajas temperaturas, el Gobierno de Santa Fe difundió una serie de recomendaciones para prevenir accidentes y proteger la salud de los trabajadores durante el invierno. Las medidas están dirigidas tanto a quienes desarrollan tareas en espacios cerrados con equipos de combustión como al personal que trabaja al aire libre o en ambientes expuestos al frío extremo.
Desde el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social provincial señalaron que durante esta época del año aumentan los riesgos asociados a la intoxicación por monóxido de carbono, los incendios provocados por sistemas de calefacción y las afecciones derivadas de la exposición prolongada a bajas temperaturas.
El subsecretario de Fiscalización del Trabajo, Jonatan Páez, explicó que el fortalecimiento de las políticas de salud y seguridad laboral apunta a reducir los accidentes en los ámbitos de trabajo. En ese sentido, remarcó que las acciones de prevención se concentran en tres ejes: evitar intoxicaciones por monóxido de carbono, disminuir el riesgo de incendios y proteger a quienes desempeñan tareas en condiciones de frío intenso.
Uno de los principales peligros durante el invierno es la acumulación de monóxido de carbono en ambientes poco ventilados donde funcionan estufas, calderas u otros equipos a combustión. El organismo advirtió que los sectores con mayor exposición son la gastronomía, hoteles, panaderías, industrias metalúrgicas y de fundición, talleres mecánicos y depósitos donde se utilizan autoelevadores con motores a combustión.
Para reducir ese riesgo, recomendaron realizar controles periódicos de calderas, estufas y conductos con personal matriculado, mantener la ventilación permanente de los ambientes, verificar que la llama de los artefactos sea siempre azul, evitar utilizar hornallas para calefaccionar e instalar detectores de monóxido de carbono cuando las características del establecimiento lo requieran.
El Ministerio también alertó sobre el incremento del riesgo de incendios debido al mayor consumo eléctrico y al uso intensivo de equipos de calefacción. Entre las medidas preventivas aconsejó revisar el estado de las instalaciones eléctricas, evitar conexiones precarias o sobrecargas, mantener materiales combustibles alejados de las fuentes de calor, controlar el estado de los matafuegos y conservar despejadas las vías de evacuación.
En cuanto al trabajo a la intemperie, recordaron que el frío puede disminuir la capacidad física y la destreza manual, aumentar la fatiga y favorecer la ocurrencia de accidentes, especialmente en actividades como la construcción, el trabajo rural, las cámaras frigoríficas y el mantenimiento urbano. Por ese motivo, recomendaron utilizar ropa de abrigo en capas, proteger las extremidades, reemplazar la ropa húmeda, realizar pausas en lugares calefaccionados, mantenerse hidratado y programar las tareas al aire libre durante los momentos de mayor temperatura.
Finalmente, las autoridades recordaron que ante síntomas compatibles con una intoxicación por monóxido de carbono o una exposición severa al frío —como dolor de cabeza, mareos, náuseas, dificultad para respirar, pérdida de coordinación, somnolencia o entumecimiento de las extremidades— se debe interrumpir la actividad, trasladar a la persona a un lugar seguro y solicitar asistencia médica inmediata a través del 107.
