La Feria Internacional del Libro de Rosario comenzó este jueves 8 de octubre en el Cultural Fontanarrosa, con una programación de más de 350 actividades y más de 50 stands de librerías y editoriales de todo el país. La apertura tuvo como protagonista a la historiadora e investigadora rosarina Marcela Ternavasio, quien propuso recuperar la palabra como herramienta para construir una vida en común.
Organizada por la Municipalidad, el Gobierno de Santa Fe, la Fundación El Libro y la Universidad Nacional de Rosario, la feria se extenderá hasta el domingo 18 de octubre inclusive. El acto inaugural reunió al intendente Pablo Javkin, la ministra de Cultura provincial Susana Rueda, el rector Franco Bartolacci y el consejero de la Fundación El Libro Jorge García Abdelnur, junto a otras autoridades y representantes de instituciones locales.
En su discurso, Ternavasio recorrió la relación entre la historia y los libros, desde el acceso a la lectura limitado a pequeños círculos hasta la expansión de una opinión pública alimentada por publicaciones, periódicos e impresos. También destacó el trabajo de quienes intervienen en la producción editorial y los cambios que llevaron de la lectura colectiva en voz alta a una experiencia íntima e individual.
Uno de los ejes de su intervención fue la censura. La historiadora señaló que el libro como amenaza y la lectura como desafío a la autoridad atraviesan distintas épocas, y advirtió sobre las presiones actuales mediadas por las redes sociales.
“La censura vertical, procedente del Estado o de factores de poder en gobiernos dictatoriales o autoritarios, convivió y convive con prácticas de hostigamiento más o menos estridentes –según los casos– en regímenes democráticos y con censuras horizontales como imperan hoy en las redes”, afirmó.
“Hoy ya no hace falta leer, conocer o contar con cierto capital cultural para censurar o desprestigiar una obra, sino dar rienda suelta al prejuicio ideológico. A veces, un simple título coloca al autor o autora y a la institución a la que pertenece en el banquillo de los acusados. Hemos pasado de una censura ilustrada a una censura de la ignorancia”, señaló Ternavasio en su discurso.
Ternavasio también abordó las diferencias entre la investigación histórica, la memoria y los usos políticos del pasado. En ese recorrido, repasó los períodos de expansión y crisis de la industria editorial argentina y el lugar de Rosario como centro de producción cultural.
En el cierre, retomó a la filósofa Hannah Arendt y su planteo sobre la necesidad de recuperar “el don de la palabra”. “Ante tanto griterío, prepotencia y desmesura”, sostuvo que el desafío de quienes trabajan en la cultura es “saber administrar la palabra y capitalizar la pausa creativa”, con la democracia, el pluralismo, la igualdad y la justicia como horizonte.
Javkin, por su parte, vinculó la feria con los cambios tecnológicos y culturales, y defendió los espacios de encuentro, creación y pensamiento frente a la aceleración y la automatización. También destacó el papel del Estado en el acompañamiento a la industria editorial y convocó al público a recorrer los stands, participar de los debates y apoyar a las librerías locales.
Rueda subrayó la continuidad del evento como parte de las políticas públicas destinadas a fomentar la lectura, la creación literaria y la actividad editorial. En un contexto de dificultades económicas, sostuvo que la cultura también promueve empleo y fortalece los vínculos sociales. García Abdelnur destacó el trabajo de librerías y sellos rosarinos y definió a las librerías como espacios de cercanía que, además de su actividad comercial, generan encuentros y dinamizan la vida de los barrios.


Autores, propuestas para las infancias y acceso gratuito
Durante los once días habrá presentaciones de libros, charlas, talleres y encuentros con referentes de distintos campos. Entre los participantes anunciados figuran María Teresa Andruetto, Selva Almada, Claudia Piñeiro, Eduardo Sacheri, María O’Donnell, Reynaldo Sietecase, Narda Lepes, Luis Novaresio, Charlie López, Guillermo Martínez, Rep, Pedro Saborido, Martín Kohan, Santiago Siri, Carlos Rottemberg y Juan José Becerra.
Esta edición incorpora un sistema de ingreso mediante un QR gratuito y personal, que se tramita una sola vez a través del sitio de la feria y puede utilizarse durante todas las jornadas. En los stands habrá promociones de las librerías y beneficios del Banco Municipal de Rosario y del Banco de Santa Fe.
La planta baja del Fontanarrosa cuenta con un espacio dedicado a las infancias, con libros y publicaciones para distintas edades, además de presentaciones y talleres. Tanto esas propuestas como la programación general pueden consultarse en feriadellibrorosario.gob.ar.
La feria puede visitarse de lunes a miércoles de 13 a 21 y los jueves y viernes de 13 a 22. Los sábados abre de 10 a medianoche. El domingo 11 de octubre funcionará de 13 a 22, mientras que el domingo 18, jornada de cierre, podrá recorrerse de 13 a 21.
