La Central de Información Criminal Operativa (CICO), más conocida como “Ojo”, cumplió este lunes ocho años de funcionamiento como uno de los centros neurálgicos de análisis e inteligencia criminal de la provincia de Santa Fe. Con sede en la Casa de Gobierno en Rosario, su labor se ha vuelto estratégica en la planificación de políticas de seguridad y el diseño de operativos policiales en base a datos.
La Central articula su funcionamiento con el sistema 911 y los canales de monitoreo del Ministerio de Justicia y Seguridad. Allí se analizan mapas de calor del delito, se rastrean movimientos de patrulleros, se observa en tiempo real lo que captan las cámaras de vigilancia y se procesan datos clave sobre violencia urbana.
Durante un encuentro con la prensa, el secretario de Análisis y Gestión de la Información, Esteban Santantino, y la subsecretaria de Inteligencia Criminal, María Virginia Villar, destacaron la consolidación del sistema y su impacto en la gestión policial.
“Hoy podemos decir que contamos con un método de despliegue policial basado en la producción de conocimiento, algo inédito en la región”, afirmó Santantino, quien además anticipó que el modelo se expandirá progresivamente a todo el territorio santafesino como parte del programa M3 (Mapeo, Métrica y Monitoreo), que ya funciona en Rosario y Santa Fe.
Esa estrategia permite elaborar informes actualizados con indicadores sobre delito, violencia, operativos y recursos, con el objetivo de mejorar la toma de decisiones, evaluar el accionar de las unidades regionales y corregir desvíos. “Esto nos da herramientas para consolidar un plan de seguridad con bases firmes”, agregó.
Por su parte, Villar enfatizó que la inteligencia criminal se convirtió en el eje de la Central: “El ‘Ojo’ es fundamental para orientar decisiones con información precisa y técnica. Es lo que permite articular tareas preventivas con las líneas de investigación del MPA”.
La Central “Ojo” fue inaugurada el 21 de julio de 2017 por el entonces gobernador Miguel Lifschitz junto al actual mandatario provincial, Maximiliano Pullaro, quien en ese momento era ministro de Seguridad. Desde entonces, el espacio se consolidó como una unidad técnica operativa integrada por tres áreas clave: la Central de Análisis Temático (CAT), la propia CICO, y la Sala i2, especializada en asistir investigaciones judiciales.
Además de su rol de monitoreo, cumple funciones de análisis permanente de mapas delictivos, estadísticas e indicadores de violencia urbana, integrándose con el Plan de Prevención Policial del Delito Urbano por Capas (P3DUC) —también conocido como el Plan de Cuadrículas— que estructura el despliegue territorial de la policía en las grandes ciudades santafesinas.
Con la experiencia acumulada y un modelo consolidado, el “Ojo” proyecta una etapa de expansión que incluye mayor cobertura territorial, más tecnología y un cruce cada vez más profundo entre análisis criminal e intervención operativa, clave para una política de seguridad basada en evidencia.

