Un día como hoy, el 23 de agosto de 2008, el rosarino Ángel Di María convirtió el único gol de la final en la que el seleccionado argentino de fútbol se impuso por 1-0 sobre Nigeria para coronarse campeón y medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, en el Estadio Nacional de Beijing.
A los 56 minutos del juego, Angelito escapó en velocidad y definió con una sutileza por encima del arquero para darle la victoria al equipo argentino.
Historia repetida. El rosarino fue fundamental para la reciente obtención de la Copa América con un golazo de similares características: definió por encima del arquero de Brasil para el 1-0 en el mismísimo Maracaná para romper la racha y darle un título continental a Argentina.
