Newell’s volvió a tropezar en un escenario que le resulta esquivo y se fue con las manos vacías de La Bombonera. Boca se impuso por 2-0 en un partido que la Lepra supo controlar durante buena parte del primer tiempo, pero en el que pagó caro errores puntuales. El equipo rojinegro sigue sin ganar en el Torneo Apertura y apenas suma un punto en tres fechas.
En un calendario apretado, Newell’s intentó plantarse con orden y presión alta para incomodar la salida rival, especialmente a Leandro Paredes. Cuando Boca lograba romper esa primera línea, los rojinegros replegaban rápido y defendían en bloque corto. El plan funcionó durante varios pasajes, aunque el esfuerzo se tradujo pronto en amonestaciones que condicionaron el desarrollo.
El trámite fue cerrado y con pocas situaciones claras. Alexis Martín Arias respondió bien ante Ander Herrera y, en contraste, el arquero rival Agustín Marchesín casi no fue exigido. Pero cuando el primer tiempo se apagaba, un error en la salida rompió el equilibrio: Blanco recuperó, Zeballos aceleró y el lateral definió con sutileza para el 1-0 que desacomodó a Newell’s justo antes del descanso.
Para el complemento, la dupla técnica buscó reacción con cambios ofensivos y de equilibrio en el medio, pero el golpe llegó rápido. Ángel Romero aguantó una pelota larga, Salcedo lo sujetó y, tras la revisión del VAR, la infracción terminó siendo penal. Paredes lo cambió por gol y estableció el 2-0 en medio de reclamos leprosos por la sanción.
Desde allí, el partido se le hizo cuesta arriba a Newell’s. Con menos piernas por el desgaste previo y sin ideas claras en ataque, le costó arrimarse al descuento. Boca, más cómodo, estuvo incluso más cerca del tercero que la visita de meterse nuevamente en juego. Otra derrota afuera de casa que deja a la Lepra sin victorias y con la necesidad urgente de levantar cabeza.
