Rosario Central cerró la fase de grupos de la Copa Libertadores con una derrota que cambió por completo su panorama en el torneo. El equipo de Jorge Almirón perdió 1-0 ante Independiente del Valle en la altura de Quito, resignó el liderazgo del Grupo H y ahora deberá enfrentar a uno de los primeros en los octavos de final.
El Canalla llegaba al último partido como líder de la zona, con un invicto sólido y sin goles recibidos en toda la competencia. Sin embargo, el desgaste acumulado, la intensidad del calendario y las dificultades de jugar en la altura ecuatoriana terminaron inclinando la balanza a favor del conjunto local.
Desde el inicio, Independiente del Valle manejó la pelota y llevó el partido cerca del arco defendido por Jeremías Ledesma, una de las figuras de Central durante gran parte de la jornada. El arquero respondió en varias ocasiones para sostener el empate durante un primer tiempo en el que el equipo rosarino nunca logró asentarse ni encontrar fluidez en el juego. Enzo Copetti tuvo un mano a mano en el que tuvo tiempo pero perdió el duelo con el arquero local.
El primer tiempo concluyó con una habilitación de Ángel Di María para Jaminton Campaz que corría rumbo al arco rival y el árbitro marcó el final. Hubo revuelo y empujones entre los equipos. La presión local se profundizó en el complemento. Apenas comenzada la segunda etapa, el travesaño salvó al Canalla tras un remate de media distancia y poco después Ledesma volvió a intervenir con una atajada clave ante un cabezazo del ex leproso Carlos González.
Almirón buscó cambiar el rumbo con los ingresos de Pol Fernández y Enzo Giménez por Ángel Di María y Julián Fernández. Pero la modificación tuvo un impacto inmediato y negativo: en su primera intervención, Pol Fernández cometió un penal que terminó definiendo el encuentro. A los 18 minutos, Junior Sornoza ejecutó con precisión y puso el 1-0 para Independiente del Valle con un remate cruzado que, pese a la estirada de Ledesma, terminó en el fondo de la red.
Central reaccionó rápido y tuvo una de sus chances más claras en una volea de Jaminton Campaz que pasó muy cerca del empate. Sin embargo, al equipo le costó sostener conexiones ofensivas y generar juego asociado en un contexto físico adverso. En el tramo final, Almirón apostó por los ingresos de Marco Ruben y Giovanni Cantizano en busca de una igualdad épica que nunca llegó. El Canalla empujó más con voluntad que con claridad, pero no logró alterar el resultado. Y Ledesma evitó que la diferencia en resultado sea mayor.
La derrota cortó el invicto auriazul en la Libertadores y dejó a Central en el segundo lugar del Grupo H, luego de una campaña que incluyó cuatro triunfos, un empate y apenas un gol recibido. Ahora, el conjunto rosarino deberá esperar el sorteo para conocer a su rival en octavos de final, donde enfrentará a uno de los líderes de grupo del certamen continental.
