Gimnasia se impuso en el desempate por el descenso y condenó a Colón de Santa Fe a jugar la próxima temporada en la Primera Nacional, la segunda categoría del fútbol argentino. Se impuso por 1-0 con un golazo de Nicolás Colazo en el tramo final del primer tiempo, cuando la lluvia era torrencial sobre el estadio Coloso Marcelo Bielsa, en el corazón del Parque Independencia rosarino.
Con un amplio operativo de seguridad desplegado desde las primeras horas de la mañana del viernes y en sintonía con una copiosa tormenta, se definió el futuro del Lobo y el Sabalero, con saldo negativo para los de la capital santafesina, que bajo la conducción de Israel Damonte quedaron sentenciados a disputar la próxima temporada en la segunda categoría.
Con Leonardo Carol Madelón como DT, el Lobo platense fue superior en la primera mitad y luego aguantó para quedarse con la victoria en el tenso desempate. Con las tribunas copadas de hinchas de ambas parcialidades, el Coloso fue un manojo de nervios durante la previa, durante y se desató el festejo y la tristeza una vez oído el pitazo final.
El quiebre en el resultado estuvo en los pies del zurdo Colazo, que ya lesionado ejecutó una pelota que le dejó servida Franco Soldano en la medialuna del área rival para colgarla en el ángulo. Sin ideas y con un Ramón Ábila instalado en posición adelantada, a Colón le costó generar juego de mitad de cancha para adelante, con un Rubén Botta intermitente y recién luciendo más punzante en la segunda parte con Javier Toledo como faro ofensivo y Santiago Pierotti avanzando por la franja derecha.
Con dientes apretados, el Gimnasia de Madelón se plantó en el fondo y defendió la ventaja obtenida. El Sabalero se fue diluyendo, abusando de los centros cruzados en dirección a sus dos centrodelanteros pero sin lograr generar mayor peligro en el arco de enfrente. Así concluyó el semestre para Colón, con descenso a la Primera Nacional junto a Arsenal de Sarandí.
En el final se reportaron incidentes de parte de los hinchas santafesinos, que generaron destrozos en el alambrado y demoraron la conclusión del encuentro. Con el Sabalero ya volcado al ataque, el Lobo desaprovechó varias oportunidades para liquidar y terminó sufriendo: el arquero Nelson Insfrán le sacó una pelota peligrosa a Ábila y rechazó otra complicada del colombiano Baldomero Perlaza.
