La demolición del antiguo bar Paradiso abrió este martes una nueva etapa de las obras en la Costa Norte de Rosario. La Municipalidad sostiene que, junto con el retiro de Mordisco y de parte de la plaza seca, la intervención permitirá incorporar 3450 metros cuadrados de playa pública. Los trabajos avanzan en un tramo de 1500 metros de ribera, entre avenida Puccio y la bajada Escauriza, mientras sigue abierta la discusión política y judicial por el parque acuático previsto en La Florida.
La estructura de Paradiso era una de las construcciones que el municipio había incluido en el plan de remoción para ampliar el espacio frente al Paraná. Mordisco fue demolido en mayo. Según el proyecto oficial, el retiro de ambos bares aportará alrededor de 2450 metros cuadrados; otros 1000 metros cuadrados surgirán de la eliminación de un sector de la plaza seca. Se trata, por ahora, de la superficie prevista por la Municipalidad para cuando terminen las intervenciones.
El plan comprende también la renovación de 9279 metros cuadrados de veredas con adoquines intertrabados y mejoras para la circulación peatonal y en bicicleta. Ese frente comenzó desde Puccio hacia el norte. Además, están proyectados 450 metros lineales de canteros con vegetación, contenidos por bancos de hormigón de traza curva. El subsecretario de Obras Públicas, Juan Manuel Ferrer, informó que ya se ejecutaron unos 200 metros de bancos y 60 metros de relleno para los canteros.
Otro de los trabajos centrales es la reconstrucción de la descarga del conducto pluvial Piaggio, frente al acceso sur de La Florida. De acuerdo con el último parte municipal, la obra alcanzó el 53% de ejecución. La infraestructura presentaba roturas y hundimientos que habían provocado socavones en la rambla y la plaza seca. La intervención contempla 320 metros de nuevos conductos de hormigón armado, pilotes y protección de la salida al río. El municipio estima que beneficiará a unos 24.000 vecinos y permitirá mejorar el escurrimiento del agua de lluvia de más de 100 hectáreas de la zona norte.
En paralelo, ya terminó la construcción de un conducto pluvial de aproximadamente 100 metros sobre avenida Carrasco, entre Vieytes y Punta Lara. Fue conectado al sistema existente para mejorar el drenaje de la avenida, la dársena de estacionamiento y el entorno utilizado por pescadores.
Una obra atravesada por la polémica
La transformación de la costa quedó ligada desde su anuncio al proyecto de parque acuático junto a La Florida. Vecinos, organizaciones ambientales y grupos que practican deportes náuticos cuestionaron su posible impacto sobre el acceso libre al río, la vegetación y los usos actuales de la rambla. También reclamaron mayor participación en la definición de las obras. La Municipalidad respondió que el parque se ubicará sobre un sector ya intervenido y que la remoción de estructuras permitirá ampliar la playa pública. En la versión adjudicada, el proyecto ocupa 2600 metros cuadrados del actual balneario La Florida.
La controversia llegó además al Concejo y a los tribunales. Sectores de la oposición objetaron cambios en el diseño, el procedimiento de licitación y la falta de una nueva intervención del cuerpo legislativo. La obra fue adjudicada por 13.735 millones de pesos a una unión de empresas integrada por Obring y De Paoli & Trosce. Concejales y vecinos impulsaron distintas presentaciones judiciales para intentar suspenderla.
El capítulo más reciente enfrentó al concejal Juan Monteverde con el secretario de Gobierno municipal, Sebastián Chale. Monteverde sostuvo que los trabajos avanzan sobre sectores de playa y propuso aprovechar el área intervenida para formar una playa pública continua. Chale rechazó esa descripción y afirmó que las nuevas construcciones no quitarán superficie de playa. La Procuración de Segunda Instancia recomendó admitir la apelación de Ciudad Futura contra el rechazo de una medida cautelar, pero su dictamen no es vinculante ni suspendió por sí mismo las obras. La discusión sobre la legalidad del procedimiento sigue pendiente de resolución.
Con Paradiso demolido y la obra hidráulica en marcha, la costa empieza a mostrar cambios concretos. El alcance final de la playa pública y su convivencia con el parque acuático seguirán en el centro del debate hasta que se complete la intervención.
