Más de un centenar de detenidos que permanecían en comisarías de Rosario fueron trasladados este lunes a distintas unidades penitenciarias de la provincia. El procedimiento se realizó tras la apertura de la Unidad Penitenciaria Nº 9 de Recreo y forma parte del esquema oficial para retirar de las dependencias policiales a las personas con privaciones de libertad prolongadas.
El operativo continuó el proceso iniciado la semana pasada en las ciudades de Santa Fe y Rafaela. Según anticiparon desde el Ministerio de Justicia y Seguridad, las derivaciones avanzarán luego sobre otras unidades regionales con una elevada concentración de detenidos, entre ellas las correspondientes a los departamentos General López y San Lorenzo. Los internos fueron distribuidos entre las cárceles de Recreo, Piñero y Coronda, de acuerdo con su perfil criminológico y las disposiciones del Servicio Penitenciario. También se concretaron movimientos entre esos establecimientos para reorganizar las plazas disponibles.
Comisarías, con espacios para alojamientos transitorios. El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, supervisó el procedimiento y explicó que se trata de una serie de “traslados encadenados” destinados a liberar los principales puntos de concentración de personas detenidas. Una vez completado el operativo, las comisarías rosarinas dejarán de alojar de manera permanente a detenidos varones. No obstante, conservarán 144 plazas transitorias para personas aprehendidas en flagrancia, por disposición de un fiscal o mientras se desarrollan las primeras diligencias judiciales.
“Ya no vamos a tener el problema de detenciones crónicas o de larga duración: personas que permanecían años en una comisaría e, incluso, cumplían allí una condena”, sostuvo Cococcioni. El funcionario vinculó esas estadías prolongadas con episodios de violencia, protestas, intentos de evasión y motines dentro de las seccionales. Las dependencias policiales continuarán interviniendo en la etapa inicial de cada procedimiento. Sin embargo, cuando la detención se prolongue durante más de 72 o 96 horas, la persona deberá quedar bajo la órbita del Servicio Penitenciario.
Esquema de traslados semanales. A su vez, la secretaria de Asuntos Penales provincial Lucía Masneri indicó que las derivaciones a establecimientos carcelarios se realizan todas las semanas. La funcionaria señaló que la incorporación de nuevas plazas permitirá profundizar la reducción de detenidos alojados en comisarías.
En ese sentido, mencionó la futura habilitación del complejo penitenciario El Infierno, prevista para marzo de 2027, y de la Unidad Penitenciaria Nº 13, proyectada para junio del mismo año. Masneri sostuvo que la sobrepoblación carcelaria resulta “mucho menos preocupante” que la concentración de detenidos en seccionales, debido a que estas últimas no cuentan con la infraestructura ni con el personal necesario para alojamientos de larga duración.
La nueva cárcel de Recreo
La Unidad Penitenciaria Nº 9 de Recreo, inaugurada la semana pasada, dispone de 891 plazas: 640 para hombres y 251 para mujeres. La apertura del establecimiento permitió iniciar una reorganización de la población penal y liberar lugares en otras cárceles para recibir a los detenidos trasladados desde dependencias policiales.
La obra integra el Plan de Infraestructura Carcelaria de la provincia, que contempla más de 7000 nuevas plazas durante la actual gestión. De acuerdo con las estimaciones oficiales, la capacidad total del sistema penitenciario santafesino superará las 14.000 cuando finalicen los proyectos en ejecución y los previstos. Desde el gobierno provincial indicaron que la ampliación permitirá distribuir a los internos según sus perfiles, fortalecer las condiciones de custodia y reducir la cantidad de policías destinados al cuidado de detenidos en comisarías, con el objetivo de reasignarlos a tareas operativas y de prevención.


