Central comenzó el Torneo Clausura con una derrota en Córdoba. En un partido en el que tuvo un rendimiento flojo durante gran parte de la tarde-noche, el equipo dirigido por Jorge Almirón alcanzó el empate en el segundo tiempo, pero Belgrano aprovechó una desatención defensiva sobre el cierre y se impuso 2-1 en el estadio Julio César Villagra.
El encuentro abrió el nuevo campeonato del fútbol argentino pocos días después de la final del Mundial. Antes del inicio, los futbolistas del Canalla, encabezados por Ángel Di María, realizaron el pasillo de honor para recibir al conjunto cordobés, reciente campeón del Torneo Apertura. El DT Almirón incluyó desde el arranque a Tomás Badaloni, uno de los refuerzos para el segundo semestre. El equipo se paró con Di María, Julián Fernández y Jaminton Campaz detrás del delantero, aunque pocas veces consiguió conectar a sus futbolistas ofensivos.
Central sintió desde el comienzo la falta de ritmo. Se mostró impreciso con la pelota, tuvo dificultades para recuperar en la mitad de la cancha y no encontró fluidez para avanzar mediante asociaciones. Badaloni quedó aislado entre los defensores locales y cuando tuvo una clara falló; Di María fue intermitente y el colombiano Campaz fue la principal vía de desequilibrio, especialmente cuando pudo recibir abierto por la izquierda.
Las indicaciones permanentes de Almirón y los intercambios entre los propios jugadores dentro de la cancha expusieron los problemas para ocupar los espacios y coordinar los movimientos. El Canalla no logró afirmarse y Belgrano se adueñó del desarrollo mediante la calidad de sus mediocampistas.
Franco Vázquez fue el eje del conjunto dirigido por Ricardo Zielinski. El ex Palermo y Sevilla manejó los tiempos, encontró espacios entre las líneas y se asoció con Emiliano Rigoni y Lucas Zelarayán. También tuvo la primera ocasión clara, con un remate desde el borde del área que obligó a Jeremías Ledesma a intervenir. Central consiguió llegar al gol durante su tramo más discreto, pero la acción fue anulada. Campaz avanzó por la izquierda y asistió a Julián Fernández, quien definió con el arco vacío. La jugada, sin embargo, quedó invalidada por posición adelantada.
La superioridad del local se reflejó en el marcador a los 35 minutos. Belgrano construyó una precisa combinación en ataque, Vázquez habilitó de primera a Nicolás “Uvita” Fernández y el delantero le ganó la posición a Facundo Mallo antes de tocar la pelota ante la salida de Ledesma. Fue el 1-0 con el que el Pirata se fue al descanso.
El panorama no cambió demasiado durante los primeros minutos del complemento. Central empezó a tener mayor posesión, aunque siguió sin encontrar profundidad. La búsqueda con pelotas largas hacia Badaloni facilitó el trabajo de la defensa cordobesa y Di María continuó lejos de las zonas desde las que habitualmente influye en el juego.
Pese a esas dificultades, el equipo auriazul comenzó a acercarse. El chileno Vicente Pizarro probó con un buen remate de zurda que el arquero Manuel Vicentini desvió con una intervención exigente. Del otro lado, Uvita Fernández estuvo cerca de ampliar la diferencia con un taco y, poco después, Gastón Ávila y Mallo protagonizaron una acción confusa que casi terminó en gol en contra.
La reacción más clara llegó mediante una aparición individual de Emanuel Coronel. El lateral trepó por la derecha, ingresó al área, superó a dos adversarios y definió con un remate que dio en el palo. Poco después, Central armó una buena combinación por ese mismo sector y Di María exigió nuevamente a Vicentini, quien alcanzó a rechazar con los pies cuando ya se desplazaba hacia el lado contrario.
El empate llegó a los 31 minutos a través de una pelota detenida. Gastón Ávila se impuso en el salto después de un córner desde la izquierda y Julián Fernández apareció libre por el segundo palo para empujarla con el pie derecho. El asistente señaló inicialmente una posición adelantada, pero la revisión del VAR comprobó que Rigoni había quedado enganchado y convalidó el 1-1.
Central atravesaba entonces su mejor momento. Belgrano había reducido la intensidad y el equipo de Almirón, aunque sin desplegar un funcionamiento convincente, parecía en condiciones de rescatar al menos un punto. Di María había logrado involucrarse algo más, aunque mostró señales de molestias físicas. A los 41 minutos pidió el cambio y dejó su lugar al juvenil Elías Verón.
Un minuto después, el Canalla volvió a quedar en desventaja. La defensa no pudo despejar la pelota después de varios intentos dentro y fuera del área y Francisco González Metilli aprovechó el rebote. El mediocampista recibió sobre el medio, acomodó el cuerpo y sacó un zurdazo cruzado que se metió junto al palo, fuera del alcance de Ledesma.
El gol estableció el 2-1 definitivo y dejó sin recompensa la reacción de Central. El equipo rosarino pagó caro su flojo primer tiempo y la falta de firmeza para defender el último tramo. Belgrano administró la ventaja durante los minutos finales y celebró su primera victoria después del título.
Campaz fue el jugador más desequilibrante del Canalla, aunque tampoco consiguió sostener su influencia durante todo el encuentro. Di María estuvo lejos de su mejor versión y el recién llegado Badaloni completó un debut discreto, condicionado por la escasa participación que tuvo dentro de un equipo impreciso, con pocas combinaciones y dificultades para generar ocasiones.
El estreno también mostró que Almirón todavía deberá trabajar para darle equilibrio y continuidad al funcionamiento. El mercado de pases también podría aportar novedades. Central afrontará un semestre exigente, con compromisos importantes en el torneo local y la Copa Libertadores, por lo que necesitará recuperar ritmo rápidamente y encontrar una estructura que le permita aprovechar mejor la jerarquía de sus futbolistas ofensivos.
En la segunda fecha, el Canalla recibirá a Racing en el Gigante de Arroyito el martes 28 de julio a las 21.15. Después visitará a River en el Monumental, el domingo 2 de agosto desde las 19.15. Además, enfrentará a Corinthians por los octavos de final de la Libertadores: la ida se jugará el jueves 13 de agosto en el Gigante y la revancha será el jueves 20 en San Pablo.
