La transformación del antiguo predio del Club Tiro Federal Argentino comenzó este viernes en barrio Ludueña con la demolición de las estructuras que permanecían en desuso. El proyecto contempla la creación de un parque público de aproximadamente 20 mil metros cuadrados, con instalaciones deportivas, espacios recreativos, un nuevo Centro Cuidar y dependencias para mantener la presencia de Gendarmería Nacional en el sector.
La intervención se desarrollará en el terreno delimitado por las calles Casilda, Matienzo y Humberto Primo, en el Distrito Noroeste. Los trabajos serán ejecutados de manera conjunta por la Municipalidad de Rosario y el Gobierno de Santa Fe, en el marco de las acciones urbanísticas y sociales que ambas administraciones llevan adelante en distintos barrios de la ciudad.
El intendente Pablo Javkin recorrió el lugar junto con el ministro provincial de Obras Públicas, Lisandro Enrico, y supervisó el inicio de la demolición. Según precisó el mandatario local, la transformación completa demandará una inversión cercana a los 800 millones de pesos y tendrá un plazo estimado de seis meses.
Las tareas fueron organizadas mediante tres presupuestos diferentes. Una parte corresponde al desmonte y la demolición de las construcciones existentes; otra, a la nivelación y preparación del terreno; y la tercera, a la edificación del polideportivo. Este último tramo será ejecutado junto con el Servicio Público de la Vivienda y cooperativas de trabajo.
Uno de los puntos centrales del proyecto será la apertura de calle Matienzo entre Casilda y Humberto Primo. Allí se construirán alrededor de 150 metros de calzada de hormigón, con el objetivo de recuperar la circulación en sentido norte-sur y mejorar la conexión interna de Ludueña. Hasta ahora, el perímetro del antiguo club interrumpía la continuidad de esa arteria y funcionaba como una barrera dentro del barrio.
“Vamos a abrir calle Matienzo para que el barrio no quede cortado o encerrado por el perímetro del club”, explicó Javkin. De acuerdo con el esquema presentado, a un lado de la nueva traza se dispondrán una plaza, áreas abiertas y una cancha de fútbol, mientras que en el otro se concentrarán el polideportivo municipal y las nuevas instalaciones destinadas a Gendarmería.
El parque tendrá un playón deportivo de 20 por 30 metros, equipado con pintura especial y cercos parapelotas, además de una cancha de fútbol con demarcación y arcos reglamentarios. También se instalarán juegos infantiles, un gimnasio a cielo abierto y sectores de permanencia con mesas y bancos integradores.
La intervención incluirá nuevas veredas de hormigón, forestación, amplias superficies verdes e iluminación led en todo el predio. El polideportivo, por su parte, contará con una oficina administrativa, vestuarios y cerramiento perimetral. La intención municipal es que sus instalaciones puedan ser utilizadas tanto por vecinos como por escuelas y jardines de infantes de la zona.
“Siempre nuestro objetivo es que esto sirva para que las escuelas del barrio realicen su práctica deportiva y aprovechen el espacio público”, sostuvo el intendente. La propuesta apunta a incorporar un equipamiento que pueda recibir actividades educativas, deportivas y comunitarias durante distintos momentos del día.
El plan también prevé conservar la base operativa de Gendarmería Nacional que funciona en el sector. Para ello se construirán oficinas, sanitarios y un estacionamiento a cielo abierto, de manera que la fuerza federal continúe con presencia permanente dentro del predio una vez finalizadas las obras.
Otro componente será la construcción de un Centro Cuidar, destinado a ampliar los servicios sociales y comunitarios disponibles en el Distrito Noroeste. El establecimiento ofrecerá propuestas para niñas y niños de primera y segunda infancia, adolescentes, personas gestantes, mujeres, emprendedores y adultos mayores.
La recuperación del terreno fue posible a partir de un convenio entre la Municipalidad y Tiro Federal. El club disponía desde hace años de otro predio cedido por el municipio en una zona diferente de la ciudad y, tras la extensión de ese acuerdo, entregó las antiguas instalaciones de Ludueña, que ya no se encontraban en uso.
Javkin vinculó la intervención con el denominado Plan de Pacificación, que reúne obras de infraestructura, políticas sociales y acciones de seguridad impulsadas por el municipio y la Provincia. Según indicó, el programa también contempla proyectos en Empalme Graneros, barrio ATE y Mangrullo.



