El gobierno nacional consiguió dos resultados clave esta semana en la Cámara de Diputados de la Nación. Primero, la oposición no logró reunir el martes el quórum necesario para avanzar con la moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Un día después, La Libertad Avanza consiguió aprobar con media sanción el denominado Súper RIGI, un nuevo régimen de promoción de grandes inversiones orientado al desarrollo de proyectos tecnológicos y de inteligencia artificial.
La sesión comenzó este miércoles con el quórum justo de 129 legisladores y durante los primeros minutos el oficialismo atravesó momentos de incertidumbre. Sin embargo, logró sostener el número necesario y, tras más de ocho horas de debate, el proyecto fue aprobado por 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones, con el respaldo del PRO, sectores de la UCR y bloques provinciales.
La iniciativa crea un régimen especial para proyectos con inversiones mínimas de 1000 millones de dólares. Al igual que el RIGI incorporado en la Ley Bases, contempla un paquete de beneficios fiscales y cambiarios por un plazo de 30 años, aunque esta vez apunta específicamente a empresas vinculadas con la tecnología, la inteligencia artificial y otras actividades consideradas estratégicas. Entre los incentivos se incluyen una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, amortización acelerada, créditos fiscales de IVA, exenciones en derechos de importación y exportación y beneficios sobre contribuciones patronales, entre otras ventajas.
- El texto también incorpora como objetivo prioritario el desarrollo de nuevas capacidades científicas y tecnológicas, aunque deja en manos del Poder Ejecutivo la definición de cuáles serán las actividades alcanzadas por el régimen mediante la futura reglamentación. Ese punto fue uno de los principales cuestionamientos planteados por la oposición durante el debate.
Desde distintos bloques opositores advirtieron que el proyecto otorga beneficios extraordinarios sin establecer exigencias suficientes en materia de empleo local, desarrollo de proveedores nacionales o resguardos ambientales. “Estamos votando un régimen extraordinario con beneficios por 30 años sin saber quiénes vendrán a invertir”, cuestionó el diputado Martín Lousteau, quien votó en contra de la iniciativa.
Las críticas también llegaron desde Unión por la Patria, donde intervinieron, entre otros, los santafesinos Germán Martínez, Diego Giuliano y Agustín Rossi, que definieron la propuesta como “un traje a medida de los amigos de Milei”. La diputada Julia Strada también cuestionó el modelo de desarrollo impulsado por el oficialismo y sostuvo que el proyecto “no genera empleo ni promueve una política industrial”.
Entre las voces que sorprendieron durante el debate estuvo la de la diputada Marcela Pagano, ex integrante de La Libertad Avanza. La legisladora recordó que acompañó el RIGI original, pero rechazó esta nueva versión al considerar que amplía aún más los beneficios para grandes capitales. Además, vinculó el tratamiento del proyecto con el fracaso de la sesión del día anterior impulsada por la oposición contra Adorni.
El comportamiento de los bloques provinciales volvió a mostrar diferencias internas. Provincias Unidas votó dividido: el socialista santafesino Pablo Farías rechazó la iniciativa, mientras que la diputada santafesina Gisela Scaglia no participó de la sesión, al igual que había ocurrido el martes durante el intento de avanzar con la moción de censura al jefe de Gabinete.
En la misma jornada, la Cámara de Diputados convirtió en ley el acuerdo impulsado por el Poder Ejecutivo para cancelar una deuda de 171 millones de dólares con dos grupos de holdouts que no habían ingresado a los canjes anteriores. La iniciativa fue aprobada por 138 votos a favor y 98 en contra, luego de que el Senado ya le hubiera dado luz verde.
El proyecto debía ser sancionado antes del 30 de junio para cumplir con los plazos establecidos en la negociación. El oficialismo volvió a reunir el respaldo del PRO, sectores del radicalismo, el MID, Innovación Federal, Independencia, Producción y Trabajo, Provincias Unidas y otros bloques dialoguistas, mientras que Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y un grupo de diputados de distintos espacios votaron en contra.

