Un policía federal murió y otro resultó gravemente herido este jueves por la noche tras un violento ataque a tiros ocurrido en barrio Villa Banana, en la zona oeste de Rosario. El hecho se produjo mientras ambos efectivos realizaban tareas de patrullaje en el marco del Plan Bandera, el operativo conjunto impulsado por las fuerzas federales y provinciales para reforzar la seguridad en la ciudad.
La víctima fatal fue identificada como Rodolfo Manfredi, de 30 años, quien recibió un disparo en el tórax y falleció como consecuencia de las heridas. Su compañero, Emilio V., de 34 años, también fue alcanzado por los disparos y debió ser trasladado de urgencia al Hospital Italiano, donde fue intervenido quirúrgicamente y permanece internado en terapia intensiva. Según el último parte médico, sufrió graves lesiones en el bazo, el diafragma y el intestino grueso, además de una importante pérdida de sangre.
De acuerdo con las primeras reconstrucciones, los efectivos patrullaban una de las cuadrículas asignadas al Plan Bandera cuando intentaron identificar a un grupo de personas que se encontraba en un pasillo de la zona de Gutenberg y Gálvez. En ese momento se produjo un intercambio de disparos que terminó con los dos policías heridos. También resultó baleado un hombre de 41 años, identificado como Luis Miguel M., quien ingresó al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez con una herida de arma de fuego en el tórax.
El fiscal regional Matías Merlo explicó que los agentes no realizaban tareas de inteligencia sino patrullajes preventivos y confirmó que ambos se encontraban uniformados y se desplazaban en un móvil oficial. No obstante, aclaró que no llevaban chalecos antibalas, ya que utilizaban camperones debido a las bajas temperaturas registradas durante la noche.
La investigación avanzó durante las primeras horas de este viernes con la aprehensión de dos personas cuya posible participación en el hecho era materia de análisis. Uno de ellos fue detenido luego de trasladar al hombre herido al Heca en un Volkswagen Voyage negro que también quedó secuestrado para la realización de pericias. Además, se desplegó un amplio operativo policial en el sector, donde trabajaron peritos, investigadores y efectivos de distintas fuerzas de seguridad.
Durante los relevamientos realizados en la zona, los investigadores detectaron una vivienda con signos de haber sido violentada y completamente revuelta. En su interior se observó una balanza de precisión y otros elementos que serán incorporados a la investigación para determinar si guardan relación con el ataque.
La gravedad del episodio motivó el arribo a Rosario de autoridades nacionales y de la conducción de la Policía Federal. Desde la sede local de Gobernación, el secretario nacional de Seguridad, Martín Ferlauto, ratificó la continuidad del Plan Bandera y aseguró que el crimen no modificará la estrategia desplegada en la ciudad. “No vamos a retroceder ni un paso. No nos van a amedrentar ni nos vamos a apichonar”, sostuvo el funcionario, quien definió a Manfredi como “un héroe que murió cumpliendo con su deber”.
En la misma línea se expresó el ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, quien remarcó la necesidad de sostener el trabajo coordinado entre Nación, Provincia y el Ministerio Público de la Acusación para esclarecer el ataque y avanzar sobre los responsables.
