Cuatro personas fueron detenidas en una serie de allanamientos realizados en barrio Empalme Graneros en el marco de la investigación por el homicidio de un joven de 20 años, ocurrido en marzo y presuntamente vinculado al narcomenudeo. Los procedimientos fueron llevados adelante por la Policía de Investigaciones (PDI), con apoyo de grupos tácticos de la Policía de Santa Fe, bajo directivas del Ministerio de Justicia y Seguridad provincial.
Los operativos se concretaron en distintos domicilios ubicados en Garzón al 1400, José Ingenieros al 2400, Campbell al 1500 bis —donde ocurrió el ataque— y en una calle sin nombre. Como resultado, fueron aprehendidas cuatro personas, entre ellas dos menores de edad, y se secuestró material de interés para la causa, incluyendo droga, armas y dispositivos electrónicos.
Durante las requisas, fue determinante la intervención del perro detector Kenzo, que permitió localizar estupefacientes ocultos dentro de una pared. En total, los agentes incautaron un arma de fuego de fabricación casera, 18 envoltorios con una sustancia blanquecina compatible con cocaína, dos plantas de marihuana, una bolsa con picadura de cannabis, nueve teléfonos celulares, dos tablets, un cartucho calibre .22 y 318 mil pesos en efectivo.
La investigación es llevada adelante de manera conjunta por las unidades de Violencia Altamente Lesiva y de Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación (MPA), a cargo de los fiscales Andrea Vega y César Cabrera. El caso se inició tras el crimen de Franco David Beltrán, quien fue baleado el 8 de marzo en Campbell al 1500 bis y falleció minutos después en la vía pública, pese a la intervención del SIES.
Las primeras pericias indicaron que el ataque fue perpetrado por un hombre que se desplazaba en una motocicleta tipo 110cc blanca. A partir de allí, los investigadores realizaron tareas de análisis de cámaras de seguridad, entrevistas a testigos y relevamientos del entorno, lo que permitió orientar la pesquisa hacia una posible conexión con la venta de drogas en la zona.
Según fuentes de la causa, la víctima contaba con antecedentes recientes: había sido detenida en febrero en barrio Los Pumitas con un arma de fuego y registraba denuncias vinculadas a situaciones de consumo problemático y presunta comercialización de estupefacientes. Estos elementos forman parte del contexto que analizan los investigadores para reconstruir el móvil del homicidio.



