A 44 años del inicio de la guerra de Malvinas, Rosario volvió a rendir homenaje a los caídos con un acto cargado de memoria y participación barrial. La ceremonia se realizó este jueves por la mañana en la plaza Soldado Sergio Desza, en el barrio La Florida, con la presencia del intendente Pablo Javkin, el gobernador Maximiliano Pullaro, ex combatientes, familiares y vecinos de la zona.
El encuentro tuvo un marcado carácter comunitario. Tras el izamiento de la bandera y la entonación del himno nacional, se colocó una ofrenda floral en el monolito que recuerda a los soldados rosarinos caídos en el conflicto, entre ellos Sergio Desza, muerto en combate el 14 de junio de 1982.
La actividad continuó con intervenciones de estudiantes de distintas escuelas del barrio y representantes del Centro de ex Soldados Combatientes en Malvinas de Rosario, que aportaron una mirada generacional sobre la memoria y el legado del conflicto.
En su discurso, Javkin destacó el valor singular del acto, al señalar que se trata de una conmemoración sostenida por la comunidad desde los inicios de la guerra. Subrayó que, a diferencia de otros homenajes más formales, en este caso se trata de un encuentro que nace del barrio y se transmite entre generaciones, manteniendo vivo el reclamo de soberanía.
El intendente también vinculó la conmemoración con la vigilia realizada la noche anterior en el Monumento a la Bandera, a la que definió como una expresión popular que crece año a año y convoca a miles de personas en la ciudad.


Por su parte, Pullaro remarcó el peso simbólico de la causa Malvinas en la identidad argentina. El gobernador sostuvo que el reclamo de soberanía trasciende coyunturas políticas y funciona como un elemento de unidad nacional, al tiempo que puso en valor el legado de los ex combatientes, tanto de quienes murieron como de quienes regresaron y continúan vinculados a la memoria colectiva.
El acto contó además con la participación de autoridades municipales, concejales, instituciones barriales y una amplia representación del sistema educativo de la zona, en una jornada que volvió a poner en primer plano el vínculo entre memoria, territorio y comunidad.
