La restauración del Monumento Nacional a la Bandera entró en una nueva etapa: el gobernador Maximiliano Pullaro confirmó desde el propio lugar que la provincia se hará cargo de finalizar la obra tras la transferencia de la Nación, con el objetivo de llegar al 20 de junio con el principal emblema de la ciudad completamente recuperado.
“Nos hacemos cargo. Vamos a terminar la obra del Monumento”, expresó Pullaro durante el anuncio, en un mensaje con fuerte tono político y simbólico. “Es un orgullo nuestro. Acá se iza la bandera más linda de todas. Acá nos encontramos para celebrar y desde acá le vamos a mostrar al país que volvió Rosario”, agregó.
La definición se produjo luego de más de una década de demoras, interrupciones y cambios de gestión que dejaron la obra inconclusa. A comienzos de marzo, los trabajos habían vuelto a paralizarse por falta de pago a la empresa constructora, lo que terminó acelerando la decisión del gobierno nacional de transferir el proyecto a la órbita provincial.
Con este nuevo esquema, Santa Fe asumirá tanto la finalización de los trabajos como la deuda acumulada con la contratista, estimada en unos 1400 millones de pesos por certificados ya ejecutados, a lo que se suman cerca de 1500 millones necesarios para completar el tramo final. Desde la empresa confirmaron que ya firmaron la conformidad para el traspaso y que las tareas podrían retomarse en los próximos días.
En términos técnicos, resta completar entre el 25 y el 28 por ciento de la obra, que incluye intervenciones de restauración y puesta en valor del complejo. La expectativa oficial es acelerar los plazos para reinaugurar el monumento en el Día de la Bandera, una fecha clave tanto a nivel local como nacional.
En paralelo, el intendente Pablo Javkin volvió a cuestionar el historial de la obra bajo responsabilidad nacional y remarcó la importancia de su finalización. “Tenemos que llegar al 20 de junio”, planteó, al tiempo que valoró la decisión provincial de asumir el proyecto. De cumplirse el cronograma, la intervención podría cerrar un ciclo de más de diez años marcado por anuncios inconclusos y paralizaciones, con la puesta en valor de uno de los espacios más emblemáticos del país.
