La industria santafesina consolida su inserción en Vaca Muerta, donde más de 350 empresas de la provincia ya participan como proveedoras de bienes y servicios para la actividad hidrocarburífera. El dato refleja un proceso de expansión productiva que, en los últimos años, permitió trasladar la competitividad del entramado industrial local a uno de los sectores más dinámicos de la economía argentina.
Aunque Santa Fe no es una provincia petrolera, su perfil industrial —basado en la producción de maquinaria, insumos y servicios especializados— le permitió posicionarse en la cadena de valor energética, con presencia sostenida en Neuquén. La participación santafesina se articula principalmente a través de la Mesa de Gas, Petróleo y Minería, un ámbito que vincula empresas, facilita el acceso a información estratégica y promueve oportunidades de negocios.
El crecimiento del sector también tuvo un correlato institucional con la firma de un acuerdo entre los gobiernos de Santa Fe y Neuquén, encabezado por Maximiliano Pullaro y Rolando Figueroa. El convenio apunta a profundizar la integración industrial entre ambas provincias, impulsar inversiones y consolidar un esquema de cooperación que favorezca la participación santafesina en el desarrollo energético.
En paralelo, comienzan a consolidarse proyectos concretos de radicación en la región. Uno de ellos es el Parque Industrial Vaca Muerta (PIVM), desarrollado por la firma rosarina ZLT en Añelo, una de las zonas neurálgicas del yacimiento. El predio funciona como plataforma logística para empresas proveedoras y facilita su instalación en cercanías de los principales centros operativos.
Desde la compañía señalaron que la iniciativa busca reducir costos, mejorar tiempos de respuesta y potenciar la competitividad de las firmas santafesinas que operan en la zona. En ese sentido, destacaron el rol de los espacios de articulación público-privada para facilitar el desembarco en el sector.
Otro caso es el de Facorsa, empresa con casi 70 años de trayectoria en sistemas de refrigeración para motores industriales, que avanza en su instalación en Neuquén con el objetivo de operar directamente en el área de influencia de Vaca Muerta. La estrategia apunta a fortalecer los servicios de mantenimiento, optimizar la logística y formar recursos humanos en la región.
El avance de estas iniciativas apunta a una tendencia en crecimiento: la industria santafesina no solo amplía su alcance territorial, sino que diversifica su matriz productiva al integrarse a la cadena energética. Con base en la articulación institucional, la inversión y el desarrollo tecnológico, la provincia busca consolidarse como un actor relevante en un sector clave para la economía nacional.

