Desde este lunes quedará habilitado el tercer carril de la Autopista Rosario–Santa Fe en el tramo que une Rosario con San Lorenzo. Se trata de la primera etapa de una obra estratégica para el cordón industrial y portuario, que busca mejorar la seguridad vial y ordenar el tránsito pesado que circula a diario hacia las terminales del Gran Rosario.
La inauguración se realizará a las 19 en el kilómetro 0 de la AP-01, en Rosario, donde el gobierno provincial dejará formalmente habilitados los primeros 16 kilómetros intervenidos en ambas manos. El proyecto demandó una inversión superior a los 51.000 millones de pesos.
El nuevo carril implicó trabajos de repavimentación, ampliación de calzada, construcción de banquinas y un sistema integral de desagües que incluyó 14 alcantarillas transversales. También se renovaron 30.000 metros de barandas metálicas y se incorporó señalización vertical y horizontal con tecnología reflectiva para mejorar la visibilidad nocturna.

Desde Vialidad Provincial detallaron que la obra se ejecutó manteniendo la circulación vehicular, en coordinación con la Agencia Provincial de Seguridad Vial, en una traza que soporta uno de los mayores flujos de transporte de cargas del país.
La intervención apunta a reducir cuellos de botella en uno de los corredores logísticos más importantes de Sudamérica, clave para la salida de la producción agroindustrial.
Además, el gobierno provincial anticipó que el próximo jueves 26 se abrirán los sobres para la licitación de la segunda etapa, que extenderá el tercer carril desde San Lorenzo hasta el acceso a Timbúes. Ese tramo incluirá la construcción de un tercer puente sobre el río Carcarañá, lo que permitirá completar el ensanche de la autopista hasta el corazón del polo portuario.

