El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que en enero de 2026 una familia tipo —integrada por dos adultos y dos niños— necesitó $1.360.299 para no caer por debajo de la línea de pobreza. Para no ser considerada indigente, ese mismo hogar debió contar con $623.990, según los valores de la canasta básica alimentaria.
El dato se conoció pocos días después de que el organismo difundiera el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero, que registró una suba mensual del 2,9% y una variación interanual del 32,4%.
En cuanto a la evolución de las canastas, la canasta básica alimentaria (CBA) —que mide los ingresos mínimos para cubrir necesidades nutricionales— aumentó 5,8% en enero, mientras que la canasta básica total (CBT) —que incluye además bienes y servicios no alimentarios— subió 3,9% en el mismo período. En la comparación interanual, la CBA acumuló un incremento del 37,6%, y la CBT del 31,6%.
El Indec explicó que la canasta alimentaria se calcula a partir de los requerimientos kilocalóricos y proteicos indispensables para un varón adulto de entre 30 y 60 años con actividad moderada (adulto equivalente), y que luego se ajusta según la composición del hogar. Los productos y cantidades se determinan en base a los hábitos de consumo relevados en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares. Para la canasta total se amplía el cálculo incorporando otros bienes y servicios esenciales.
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— INDEC Argentina (@INDECArgentina) February 12, 2026
La canasta básica alimentaria y total aumentaron 5,8% y 3,9% en enero de 2026 con relación a diciembre, respectivamente, y 37,6% y 31,6% interanual https://t.co/ll4YeLKGdB pic.twitter.com/QxfzISdBAl
Salarios formales: caída real frente a la inflación
También este jueves, el organismo estadístico informó que los salarios formales —tanto del sector público como del privado— volvieron a perder frente a la inflación en diciembre, consolidando una baja real superior al 2% en todo 2025.
Según el reporte oficial, en diciembre los sueldos aumentaron 2%, mientras que la inflación del mes fue de 2,8%, lo que implicó una pérdida del poder adquisitivo. El deterioro se concentró especialmente en el último cuatrimestre del año. En el balance anual, los salarios registrados crecieron 28,8% en términos nominales, pero la inflación acumulada alcanzó el 31,5%, lo que dejó una caída real del 2,1% en 2025.
