La carrera de Emiliano Vecchio atraviesa un nuevo capítulo de alta tensión. A los 37 años, el mediocampista rosarino vuelve a quedar envuelto en una situación conflictiva que pone en duda su continuidad en Unión Española, club al que había regresado recientemente con la expectativa de relanzar su carrera en el fútbol chileno. Incluso, el propio Vecchio exhibió en redes una firma de contrato desde la playa.
Un presente incierto en Chile. La relación entre Vecchio y Unión Española se deterioró rápidamente, incluso antes del inicio oficial de la temporada. El entrenador del conjunto hispano, Gonzalo Villagra, fue contundente tras un amistoso ante San Luis al explicar por qué el volante no fue convocado: “Desde mi punto de vista, no está en condiciones de ser citado”. El DT agregó que el jugador se ausentó de algunos entrenamientos y que aún no se encuentra preparado para competir, sin profundizar en mayores detalles.
En paralelo, comenzaron a circular versiones que indican que la dirigencia evalúa rescindir el contrato de manera anticipada, una decisión que podría concretarse sin que Vecchio llegue a disputar un solo partido oficial desde su regreso. Todo esto ocurre en un contexto institucional delicado para Unión Española, que atraviesa un proceso de reestructuración tras el descenso y busca estabilidad en su retorno a la Primera B.
Las denuncias de su entorno. El conflicto escaló cuando Virginia Tissera, pareja del futbolista, hizo públicas una serie de acusaciones sobre el trato recibido por parte del club. En declaraciones al medio AS, relató que la llegada a Chile estuvo marcada por dificultades económicas y logísticas, falta de apoyo institucional y presuntos incumplimientos contractuales.
Según su testimonio, la familia debió afrontar gastos básicos sin asistencia del club, incluidos traslados diarios a los entrenamientos y problemas con el alojamiento. “Sentía que estaba arriba de un barco en medio del mar, un desastre”, afirmó, y sostuvo que Vecchio fue “maltratado” y desatendido por la dirigencia. Las declaraciones generaron un fuerte impacto mediático y profundizaron el clima de crisis.
Mientras tanto, el jugador continuó entrenándose, aunque apartado de las convocatorias, y su futuro inmediato permanece abierto. La posibilidad de una salida anticipada parece hoy más cercana que su consolidación deportiva en el club chileno.
Un historial marcado por conflictos
Lo ocurrido en Unión Española no aparece como un episodio aislado dentro de la trayectoria de Vecchio. En Rosario Central, club con el que tuvo algunos de los mejores momentos de su carrera, su salida en mayo de 2022 estuvo rodeada de tensiones internas y audios filtrados. Si bien la rescisión de contrato se firmó “en buenos términos”, el futbolista luego afirmó públicamente que fue forzado a irse por presiones de la barra brava liderada por Andrés Pillín Bracamonte, asesinado en noviembre de 2024.
Vecchio llegó a relatar que integrantes de la barra ingresaron al vestuario y le exigieron que se fuera delante de sus compañeros, e incluso habló de amenazas a su familia. Más allá de la gravedad de esas declaraciones, su salida se dio luego de que el entonces entrenador Leandro Somoza decidiera no tenerlo en cuenta, pese a que el propio jugador manifestaba su intención de quedarse a pelear un lugar.
Antes y después de Central, los conflictos también lo acompañaron. A comienzos de 2024 rescindió su contrato con Racing Club por “temas personales”, según explicó su representante Sergio Lami. Desde el inicio del ciclo de Gustavo Costas, Vecchio no volvió a entrenarse con el plantel y su salida estuvo atravesada por versiones de problemas de convivencia en el vestuario y diferencias con referentes del equipo.
En septiembre de 2025, Vecchio ya había protagonizado otra salida inesperada en su recorrido reciente al rescindir su contrato con Defensores de Belgrano. El mediocampista había llegado a comienzos de ese año con expectativas altas, pero su paso por el club del Bajo Núñez estuvo lejos de lo esperado: disputó 17 de los 29 partidos del equipo en la Primera Nacional, fue titular en apenas siete encuentros y convirtió un gol. A lo largo del semestre le costó afirmarse desde lo futbolístico y lo físico tampoco lo acompañó, situación que lo obligó a perder continuidad y terminó derivando en una rescisión que sorprendió tanto al club como a sus hinchas.
En octubre de 2025, otro episodio volvió a ponerlo en el foco mediático: tenía un acuerdo para jugar en Regatas de San Nicolás, pero no se presentó a entrenar y, poco después, fue anunciado por una agencia como “el jugador que iba a revolucionar el fútbol italiano”, destino que finalmente tampoco se concretó. Tras idas y vueltas, llegó a jugar un mes en Regatas sin el rendimiento esperado.
Con una carrera que incluye pasos destacados por Central, Racing y experiencias internacionales, Vecchio sigue siendo reconocido por su calidad técnica y su capacidad creativa. Sin embargo, los conflictos extradeportivos y las salidas abruptas de distintos clubes vuelven a pesar sobre su figura.
Hoy, el mediocampista atraviesa otro momento bisagra. Mientras su situación en Chile parece haber llegado a un quiebre definitivo, Vecchio ya empezó a mover fichas en busca de continuidad. Si no aparece una salida en el corto plazo, incluso el retiro aparece como una posibilidad.

