La causa por el robo millonario sufrido por una mujer de 86 años en un departamento de barrio Martin tuvo en las últimas horas un avance decisivo con la detención del segundo implicado, el hombre que ingresó al domicilio bajo engaños, abrió la caja fuerte y se llevó dólares y joyas de alto valor. Se trata del presunto cerrajero que habría actuado en coordinación con la cuidadora de la víctima, quien ya se encontraba imputada y bajo prisión domiciliaria.
El arresto fue concretado por personal de la Policía de Investigaciones (PDI) tras un trabajo de análisis de imágenes y rastreo de movimientos realizado mediante el Programa Lince, una plataforma tecnológica que integra cámaras de videovigilancia públicas y privadas. A partir del seguimiento de registros fílmicos, los investigadores lograron ubicar al sospechoso en distintos puntos de la ciudad, entre ellos un supermercado y un comercio vinculado a la actividad de cerrajería, lo que permitió identificarlo y proceder a su detención.
El hecho ocurrió el martes pasado en un departamento ubicado en el séptimo piso de un edificio. Según la investigación, el hombre llegó en moto y accedió al inmueble luego de que el portero le habilitara el ingreso, tras recibir la autorización telefónica de Tamara G., la cuidadora de la damnificada. Minutos después, el cerrajero ingresó al departamento, abrió la caja fuerte empotrada en el placard del dormitorio y sustrajo unos 60 mil dólares, relojes Rolex, diamantes y diversas joyas de oro.
Parte de la secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad instaladas dentro de la vivienda. En uno de los videos, el hombre fue filmado mientras contaba billetes y los guardaba en un bolsillo antes de retirarse. Otro registro comprometió a la cuidadora, quien fue captada saliendo del edificio con una bolsa de papel madera en la mano y regresando minutos más tarde sin ella, para continuar con su jornada laboral como si nada hubiera ocurrido.
Con estos elementos, la Fiscalía imputó a Tamara G. como coautora de hurto calificado por el uso de ganzúa, llave falsa u otro elemento semejante. La jueza Luciana Vallarella avaló la calificación legal y dispuso una medida cautelar de prisión domiciliaria, mientras se avanzaba en la identificación del segundo autor del robo, ahora detenido.
La investigación está a cargo del fiscal Rodrigo Urruticoechea, quien ordenó una serie de medidas tras la denuncia realizada por la hija de la víctima. El trabajo coordinado entre la Fiscalía y la PDI permitió reconstruir la maniobra, identificar a los sospechosos y esclarecer el hecho en pocos días, en un caso que generó fuerte conmoción por la vulnerabilidad de la víctima y el monto del botín sustraído.
