El ciclo de Ignacio Malcorra en Rosario Central parece haber llegado a su fin. Tras no alcanzar un acuerdo para la renovación de su contrato, el mediocampista quedó en libertad de acción desde el 1° de enero y su continuidad en Arroyito ya no forma parte del escenario para 2026.
A los 38 años, el zurdo analiza alternativas para la próxima temporada. En ese contexto, Independiente apareció como un destino posible: el entrenador Gustavo Quinteros lo habría solicitado expresamente para reforzar su plantel, una gestión que ya está sobre la mesa de la dirigencia encabezada por Néstor Grindetti.
El cierre de Malcorra en Central tuvo un condimento simbólico. Su último partido fue, justamente, ante Independiente. En ese encuentro terminó expulsado tras un cruce con Rodrigo Fernández Cedrés y no pudo estar en los octavos de final del Torneo Clausura, donde el Canalla quedó eliminado frente a Estudiantes.
Semanas antes de que venciera el contrato, el representante del jugador, Sergio Levinton, había cuestionado con dureza a la dirigencia auriazul. En declaraciones radiales, sostuvo que nunca existió una propuesta formal para renovar y que nadie del club se comunicó con el futbolista ni con su entorno. En ese mismo momento, confirmó sondeos de Racing Club, que finalmente no avanzaron.
Malcorra había llegado a Central en 2022 procedente de Lanús y, con el paso del tiempo, se convirtió en una de las figuras más queridas por los hinchas. En su etapa en el club conquistó dos títulos y dejó una marca imborrable con dos goles en clásicos ante Newell’s.
Con el vínculo ya extinguido, su nombre volvió a ganar fuerza en Avellaneda. Paradójicamente, Jorge Almirón no lo tuvo en cuenta en su etapa en Lanús y, ahora, en su desembarco en Central, tampoco contará con él. El futuro de Malcorra, mientras tanto, empieza a escribirse lejos de Rosario.
