Un nuevo punto de venta de drogas fue derribado este jueves en barrio Tablada, en el marco de la aplicación de la Ley de Microtráfico. El operativo tuvo lugar en calle Garibaldi 215 y fue supervisado por el ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, y el fiscal César Pierantoni. Con esta acción, ya suman 56 los búnkeres inactivados en Rosario y 90 en toda la provincia desde la entrada en vigencia de la norma, en diciembre de 2023.
Cococcioni explicó que el caso “se originó en una intervención de las fuerzas federales y luego fue derivado al Ministerio Público de la Acusación (MPA) provincial, al comprobarse que la actividad correspondía a microtráfico”. Según precisó, la decisión de derribar el inmueble se tomó tras constatar “seis homicidios dolosos ocurridos entre 2020 y 2023 en esa misma cuadra, todos vinculados a la circulación de estupefacientes”.
El ministro agregó que el lugar “estaba ligado de forma indirecta a un sector del Clan Funes y relacionado también con dos búnkeres desactivados en los últimos días en barrio Villa Manuelita”, por lo que consideró “prioritario poder inactivarlo para contribuir a pacificar la zona”.
Por su parte, el fiscal Pierantoni señaló que el inmueble formaba parte de una investigación más amplia “que demandó ocho meses de trabajo y tuvo una primera etapa con 19 allanamientos realizados el pasado 19 de octubre”.
La Ley de Microtráfico, sancionada a fines de 2023 por la Legislatura santafesina y promulgada por el gobernador Maximiliano Pullaro, establece un marco legal para la persecución penal del narcomenudeo y la inactivación de espacios utilizados para la venta o fraccionamiento de estupefacientes.
Desde principios de 2024, la Provincia articula operativos junto al MPA, la Justicia provincial, la Policía de Santa Fe, fuerzas federales y municipios. El objetivo, según las autoridades, es reducir los puntos de venta de droga que alimentan economías delictivas locales y generan altos niveles de violencia en los barrios.


