La provincia de Santa Fe contará por primera vez con un avión hidrante propio para reforzar el combate de incendios forestales y rurales. La adjudicación fue otorgada a la empresa Agsur Aviones SA, tras una licitación pública internacional que demandará una inversión superior a $5.500 millones.
El decreto que formaliza la adquisición fue firmado por el gobernador Maximiliano Pullaro, en el marco del plan provincial de fortalecimiento del sistema de manejo del fuego. La aeronave permitirá una respuesta más rápida y efectiva ante focos ígneos en zonas de difícil acceso.
De acuerdo con el pliego técnico, el avión hidrante es anfibio, biplaza y monomotor turbohélice, con válvulas dobles de carga de 3 pulgadas, tolva de fibra de vidrio de 3.104 litros y un sistema “scooping” que le permite recargar agua directamente de ríos, lagunas o embalses.
La aeronave incluye dos pontones anfibios con tren de aterrizaje, además de equipamiento complementario: tres cascos con reducción de ruido y micrófono incorporado y tres chalecos salvavidas con inflado manual por CO₂.
Según la información oficial, el avión podrá recargar su tolva completamente en menos de 20 segundos en operación acuática y en menos de 10 minutos en operación terrestre, lo que le permitirá intervenir con agilidad en incendios tanto grandes como pequeños.
Operatividad y alcance. El nuevo avión hidrante podrá operar desde pequeños aeródromos, pistas remotas no preparadas o caminos de tierra, así como en rampas junto a cuerpos de agua. Además, será capaz de aterrizar y cargar agua en lagos, lagunas, ríos o embalses, sin requerir infraestructura compleja.
Se utilizará tanto para el ataque inicial —cuando el fuego comienza a expandirse— como para ataques extendidos y tareas de apoyo a los equipos terrestres, coordinado por la Secretaría de Protección Civil dentro del Plan Provincial de Manejo del Fuego, junto con Bomberos Zapadores y Bomberos Voluntarios.
Desde el Ejecutivo provincial explicaron que la compra responde a la necesidad de contar con un avión hidrante liviano de respuesta inmediata, ante los reiterados incendios y quemas de pastizales que afectan a la región y que representan un riesgo permanente para la población y las actividades productivas.
La incorporación de la aeronave busca fortalecer la capacidad operativa, mejorar la seguridad del personal que combate incendios y consolidar una política de prevención frente a escenarios climáticos cada vez más extremos.
