El Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe presentó este martes el operativo para el partido entre Racing y River por los cuartos de final de la Copa Argentina, que se disputará este jueves a las 18 en el estadio Gigante de Arroyito de Rosario Central. En total, se dispondrán 630 efectivos policiales.
La provincia volvió a ser elegida por la organización de la Copa Argentina para recibir un clásico nacional con ambas hinchadas. El coordinador de la Dirección de Seguridad en Eventos Masivos, Gustavo Velázquez, detalló: “Hace varios días que venimos trabajando en el armado del operativo, siempre en conjunto con la Unidad Regional II de Policía y con la Municipalidad de Rosario. En este caso también participaron fuerzas de la Provincia de Buenos Aires. La particularidad de este partido, a diferencia de los anteriores, es que los dos equipos llegan prácticamente de la misma región. Al ser un clásico nacional, River-Racing, tomamos medidas y actuaciones distintas”.
Sobre la venta de localidades, Velázquez precisó: “Se han puesto a la venta 18.000 entradas para cada club, de modo que las parcialidades ocuparán la misma cantidad en el estadio. A pedido del Ministerio de Justicia y Seguridad, logramos que la organización venda y canjee algunas en Rosario. Es importante que la gente de la ciudad pueda participar. Sabemos que, más allá de Central o Newell’s, hay muchos hinchas de otros equipos. Desde mañana, de 11 a 18, en el estadio de Newell’s Old Boys (puerta 2) se venderán y canjearán entradas para River. En la sede del Cruce Alberdi de Rosario Central, en el mismo horario, se hará lo propio con las entradas para Racing”.
- Finalmente, explicó que “la Unidad Regional II ha dispuesto 630 efectivos policiales. Cuando hay un evento de esta magnitud, se trata de agentes que están fuera de servicio y se anotan para participar del operativo. No se resiente la seguridad pública de la ciudad ni de la provincia”.
Además, indicó que habrá cortes de tránsito especiales: “A diferencia de un partido de Central, la ciudad notará cortes distintos. Desde el mediodía se neutralizará la calle Avellaneda, desde Juan José Paso hacia el norte, porque allí se ubicará la parcialidad de River, con colectivos, minibuses y todos los medios de transporte que lleguen desde Buenos Aires o zonas aledañas”.


En el verde césped
Racing y River se cruzan en los cuartos de final de la Copa Argentina en el Gigante de Arroyito, con realidades distintas pero necesidades urgentes. Mientras la Academia de Gustavo Costas busca consolidar su levantada en los mano a mano pese a un flojo presente en el Torneo Clausura, el River de Marcelo Gallardo llega golpeado por la derrota ante Riestra y la bronca de sus hinchas. El encuentro, más allá del nivel futbolístico, aparece como un punto de quiebre en la temporada de ambos.
En el plano internacional, los caminos también se bifurcaron: Racing se metió entre los cuatro mejores de la Libertadores, en tanto que River quedó afuera en cuartos frente a Palmeiras. Sin embargo, los dos llegan con dudas en su rendimiento inmediato: Racing dejó malas sensaciones en el clásico ante Independiente y River sufrió un fuerte traspié en el Monumental. El duelo en Rosario, entonces, es tanto una oportunidad como una obligación.
El partido se carga además de condimentos extrafutbolísticos que lo convierten en una “final” de morbo, como definió el propio Gallardo. Los últimos meses estuvieron marcados por tensiones entre clubes: la llegada de Marcos Acuña al Millonario tras negociaciones fallidas con Racing, los cruces de declaraciones y hasta el pase de Maximiliano Salas, ejecutado por River mediante la cláusula de rescisión pese a la negativa académica.
Con este trasfondo caliente, el choque promete ser mucho más que un simple cruce de cuartos de final. Los 90 minutos en Arroyito no solo decidirán quién sigue en carrera en la Copa Argentina: también pondrán en juego la dignidad deportiva y la chance de torcer el rumbo de un semestre irregular para dos gigantes del fútbol argentino.

