La Policía de Santa Fe detuvo este lunes a Rodrigo Ortigala, un nombre conocido en el entramado criminal de Rosario, señalado por haber transitado entre las organizaciones de Esteban Alvarado y de Los Monos. El procedimiento se concretó tras una serie de allanamientos realizados en Rosario y Roldán en el marco de una investigación por extorsión a una concesionaria de vehículos.
Los operativos fueron llevados adelante por la División de Asuntos Internos con apoyo de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) en tres domicilios: Eva Perón al 4900 y México al 1400, en Rosario, y Bulevar de la Fe al 1100, en Roldán. Además de Ortigala, los agentes detuvieron a Alejandro Fabio B., también señalado como partícipe de maniobras extorsivas. Se secuestraron teléfonos celulares, dispositivos electrónicos y un automóvil Citroën C4.
La causa y el trasfondo violento. La investigación está a cargo del fiscal Federico Rébola e involucra una serie de ataques a concesionarias de vehículos en 2021. Uno de esos episodios tuvo un desenlace trágico: la balacera contra un local de Rondeau al 4100, en agosto de ese año, en la que falleció Marta Agüero, una mujer de 62 años que esperaba el colectivo frente al lugar y murió de un paro cardíaco al escuchar los disparos.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, Ortigala habría provisto información a la banda de Los Monos para ejecutar esa intimidación en el marco de un esquema extorsivo. El próximo lunes será sometido a audiencia imputativa en el Centro de Justicia Penal de Rosario.
Antecedentes judiciales. Ortigala ya cuenta con condenas previas. En agosto de 2023 recibió un año y medio de prisión por haber señalado a un empresario para que Los Monos lo extorsionaran, hecho que la Justicia acreditó en grado de tentativa. Además, su nombre reapareció en el expediente por el crimen en el casino de Rosario a inicios de 2020, donde se probó que había brindado datos a la banda de Cantero sobre un financista al que podían presionar.
Antes, en 2022, fue considerado un “testigo estrella” en el juicio contra Esteban Alvarado. Habiendo integrado su organización, decidió declarar en su contra tras una seguidilla de balaceras y el asesinato del prestamista Lucio Maldonado, en un proceso que lo colocó como colaborador de la Justicia aunque ya estaba investigado por su cercanía con Los Monos.
Rodrigo es hermano de Mariana Ortigala, quien fue informante de Fiscalía y pieza clave en la acusación contra Alvarado, aunque luego se la vinculó directamente a la estructura de Los Monos. Mariana estuvo bajo protección tras sufrir un atentado en una vivienda de Funes, donde fue baleada.
Posteriormente, se la investigó por alquilar propiedades utilizadas para el narcotráfico y, en 2024, fue procesada por el juez federal Carlos Vera Barros junto a Ariel “Guille” Cantero por lavado de activos en operaciones inmobiliarias destinadas a ocultar el origen ilícito de fondos derivados del narcotráfico.
La nueva detención de Rodrigo Ortigala lo devuelve al primer plano de la crónica judicial rosarina, en un expediente que combina extorsiones, ataques armados y conexiones con las dos bandas más poderosas de la ciudad. Tanto él como su hermana Mariana encarnan la ambigüedad de haber colaborado como testigos contra jefes narcos y, al mismo tiempo, haber terminado procesados por su participación en las redes criminales que dicen combatir.


