Durante cuatro meses, el Museo Castagnino fue escenario de un hecho cultural sin precedentes: más de 200 mil personas visitaron la exposición Berni Infinito, una propuesta que volvió a conectar a Antonio Berni con su ciudad natal y con nuevas generaciones de públicos. La muestra, que cerró este domingo, se organizó en el marco del discutido tricentenario de Rosario y a 120 años del nacimiento del artista. Fue la más vista de la historia de la ciudad, según revelaron desde el municipio.
La propuesta incluyó obras inéditas, instalaciones, recorridos participativos y experiencias diseñadas para todo tipo de públicos. Con entrada libre y gratuita, Berni Infinito logró transformar una exposición en un fenómeno colectivo.
El secretario de Cultura y Educación de la Municipalidad, Federico Valentini, destacó el alcance del evento: “Más de 200 mil personas se reencontraron con la obra de uno de nuestros grandes artistas en uno de los museos más importantes del país. Fue mucho más que una muestra: fue una invitación a volver a mirar, a volver a emocionarse”.
Por su parte, la directora del Museo Castagnino, Melania Toia, remarcó la diversidad del público y el vínculo generado con la obra: “Pasaron visitantes de toda la ciudad, de otras provincias y muchísimas escuelas. Muchos chicos volvieron con sus familias. Hubo quienes la visitaron cuatro o cinco veces. Eso habla del valor público de la muestra”.


Una exposición con varias capas
La exhibición principal, Antonio Berni. Narrativas urgentes, curada por Cecilia Rabossi, propuso un recorrido por los grandes ejes de la obra del artista rosarino, desde sus inicios hasta su proyección internacional. A través de piezas nunca antes vistas en Rosario, material de archivo y proyecciones audiovisuales, se reconstruyó la evolución de Berni y su manera de narrar los conflictos sociales y las tensiones del presente.
La muestra también sumó diálogos con el arte contemporáneo. El Colectivo Mondongo presentó Manifestación, una obra realizada en plastilina y materiales no convencionales que reinterpreta el célebre cuadro homónimo de Berni de 1934. Inspirado en esa misma obra, el artista Nicolás Panasiuk trasladó sus personajes al espacio público con esculturas cargadas de expresividad, instaladas en la explanada del museo.

Actividades, participación y legado
Berni Infinito fue también un espacio de experiencias. Durante los cuatro meses se llevaron adelante talleres, visitas guiadas, mediaciones educativas, charlas, conferencias, intervenciones artísticas y espacios para la infancia. Cada visitante pudo construir su recorrido de forma activa y personal. Hubo visitantes conocidos como los cantantes Abel Pintos y Adrián Dárgelos.
- Uno de los momentos más emotivos fue la presencia de José Antonio Berni, hijo del artista, quien acompañó al público en visitas guiadas con relatos, recuerdos y anécdotas familiares.
Berni Infinito dejó una marca en Rosario. No fue solo un homenaje: fue un reencuentro con una obra que sigue diciendo, sigue latiendo, y que vuelve a formar parte activa de la identidad cultural de una ciudad que lo reconoce como propio.
