La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) desplegó este jueves una serie de allanamientos en el Gigante de Arroyito, específicamente en la intendencia de Rosario Central, en el marco de una investigación por lavado de activos vinculada a Andrés “Pillín” Bracamonte, jefe de la barra brava de la institución, quien fue asesinado el pasado 9 de noviembre.
Los operativos, ordenados por el fiscal Miguel Moreno del Ministerio Público de la Acusación, llevaron al secuestro de computadoras, celulares, 18 millones de pesos y 4 mil dólares. También se allanó la propiedad de Sergio Quiroga, ex intendente del estadio, en la localidad de Roldán, quien es considerado sospechoso en este caso.
La investigación se centra en presuntas maniobras de administración fraudulenta en perjuicio de Rosario Central, orquestadas por Bracamonte y Quiroga. Según el fiscal, estos operativos están relacionados con un legajo iniciado en 2020 por lavado de dinero, que se empantanó el año pasado debido a una discusión de competencia, pero que ahora recobró impulso.
En el año 2020, Bracamonte fue imputado por lavar 38,5 millones de pesos mediante testaferros y sociedades comerciales. Según la pesquisa, el líder de la barra utilizó su posición para realizar maniobras de lavado de dinero mediante personas de su confianza, quienes actuaron como prestanombres y administradores. A través de estas empresas, Bracamonte habría introducido bienes ilícitos al mercado, con el objetivo de darles la apariencia de un origen legítimo.
Entre las empresas mencionadas en la investigación se encuentran Vanefra SRL, Ser-eco SRL y Kabrasi SRL, todas vinculadas a Bracamonte y su círculo cercano. La Fiscalía también investiga la sociedad que el capo narco tuvo con Quiroga, mediante la firma Ruffino SAS, que facturó el 87% de sus ventas al club. En uno de los apartados, se detalla que, entre abril y agosto de 2020, Bracamonte registró facturas por 465.570 pesos, dirigidas al club por conceptos como la venta de mates, bombillas, vasos y ropa deportiva.
Moreno también ha vinculado a Bracamonte con Jorge Andrés Bilicich, el representante que actuó en la venta del jugador Gastón Ávila de Central a Boca Juniors. Según la investigación, los pagos a Bilicich fueron realizados a través de cheques que el representante retiró, siendo uno de ellos incautado durante el allanamiento.
