Cristian Rodolfo López, de 25 años, fue imputado este lunes como el conductor de la moto utilizada en el asesinato del arquitecto Joaquín Pérez, ocurrido el 19 de octubre de 2021 en el barrio Arroyito. Además, se le atribuyó participación en otro homicidio en ocasión de robo, el de Ariel del Luján Simonicini, cometido el 7 de enero de 2023. El juez Florentino Malaponte dictó prisión preventiva efectiva por el plazo de ley.
El fiscal Adrián Spelta, de la Unidad de Homicidios Dolosos, calificó los hechos como homicidio doloso calificado criminis causae agravado por el uso de arma de fuego, en grado consumado, en carácter de coautor, en concurso real con tentativa de robo calificado por el uso de arma de fuego apta. En el caso de Simonicini, se le imputó homicidio doloso doblemente calificado, tanto por el concurso premeditado de dos o más personas como por ser criminis causae, en concurso real con robo calificado por el uso de arma de fuego y por ser cometido en lugar poblado y en banda.
En el caso del homicidio de Joaquín Pérez, se sostiene que López manejaba la moto desde la que un acompañante disparó contra la víctima, quien intentó resistirse al robo de su Renault Clio en la puerta de su cochera en Muñiz al 1200. Los disparos provinieron de un arma calibre .40, que luego fue hallada en el vehículo abandonado a pocas cuadras del lugar del crimen.
La figura de homicidio doloso calificado criminis causae se aplica porque el asesinato tuvo como objetivo asegurar la consumación del robo o evitar que los responsables fueran identificados. Además, el uso de un arma de fuego funcional agrava la pena.
En el caso del homicidio de Simonicini, se lo acusa de participar en un plan premeditado junto con otras tres personas para engañar al comisionista a través de una falsa venta de una motocicleta por la plataforma Marketplace. En el lugar pactado, la víctima fue abordada por los delincuentes, quienes le sustrajeron una suma de dinero en efectivo y luego le dispararon en dos ocasiones, provocando su muerte.
Los cargos incluyen homicidio doloso doblemente calificado, tanto por la premeditación del ataque en grupo como por criminis causae. A su vez, el robo se considera agravado por el uso de un arma funcional y por haber sido perpetrado en una zona habitada y en banda, aumentando la gravedad de la imputación.
La resolución judicial
Tras considerar las pruebas presentadas, el juez Malaponte dispuso la prisión preventiva de López por el plazo de ley. Este tipo de acusaciones podría derivar, en caso de condena, en penas de prisión perpetua debido a la gravedad de los delitos imputados.
Los familiares de Joaquín Pérez, presentes en la audiencia, expresaron su alivio ante el avance de la causa. “Confiamos en que la Justicia actúe como corresponde. Los dos son asesinos, tanto el que disparó como el que lo acompañó”, afirmó Indiana, pareja del arquitecto asesinado.
