El estadio Gigante de Arroyito abrió sus puertas este martes para recibir a los hinchas de Rosario Central que, con profunda tristeza, acudieron a despedir a Omar Arnaldo Palma. El ídolo falleció el lunes por la noche en el Hospital Italiano de Rosario, tras más de una semana en estado crítico debido a un ACV que sufrió en su hogar de Ibarlucea.
Gonzalo Belloso, presidente del club y amigo cercano de Palma, decidió que el Gigante, escenario de tantos triunfos auriazules, sería el lugar donde los fanáticos podrían rendir homenaje al histórico jugador. Así, el salón Centenario fue habilitado para el velatorio, abierto al público hasta las 22 del martes y nuevamente el miércoles por la mañana.
Desde temprano, los hinchas comenzaron a formar una fila por bulevar Avellaneda, aguardando su turno para entrar por la puerta 6 del estadio y despedir al ‘Negro’. La escena se volvió conmovedora cuando el flujo de personas, con banderas y camisetas del club, avanzaba en un respetuoso silencio hacia el salón, donde ya descansaban los restos de Palma.
Entre los primeros en acercarse estuvieron figuras como Miguel Ángel Russo, Matías Lequi y Marco Ruben, quienes ingresaron al velatorio por el sector privado del club. Sin embargo, uno de los momentos más emotivos fue la llegada de Julio Zamora, referente de Newell’s y gran amigo de Palma. A pesar de la histórica rivalidad entre ambos clubes, Zamora fue recibido con respeto por la multitud al entrar al Gigante para dar su último adiós.
El fallecimiento de Palma fue confirmado por las autoridades del Hospital Italiano en la mañana del martes. Palma había sido internado tras sufrir un ACV hemorrágico en su casa de Ibarlucea, y luego de una semana en cuidados intensivos, su deceso se dio durante el lunes por la noche. El legado del ‘Negro’, símbolo de Central, quedará grabado para siempre en la memoria de los hinchas y del fútbol argentino.
