La familia de Norita Cortiñas, militante y defensora de los derechos humanos, cofundadora de Madres de Plaza de Mayo y posteriormente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, comunicó su fallecimiento, a los 94 años de edad, en la tarde de este jueves. Nora Irma Morales de Cortiñas había sido intervenida quirúrgicamente el pasado 17 de mayo en el Hospital de Morón por una hernia que se sumó a otras patologías que agravaron el cuadro.
Referente destacada por su lucha incansable en defensa de la vida y los Derechos Humanos, se unió a las Madres de Plaza de Mayo a raíz del secuestro de su hijo, Gustavo Cortiñas, ocurrido el 15 de abril de 1977.
«Su especial sensibilidad y su ideario indiscutido en defensa de las y los que menos tienen hizo que se ganara el respeto y cariño incondicional de los pueblos. En tal sentido, queremos transmitirles que Nora estuvo acompañada y sostenida por el amor de su familia hasta el último momento y agradecemos todas las expresiones de reconocimiento y afecto que ella recibió a lo largo de su vida, y que a nosotros nos abrazaron amorosamente en estos días tan difíciles», expresó su familia en un comunicado.
«Profundamente preocupada en estos tiempos por la grave situación que atraviesa nuestro país y dispuesta siempre a estar presente allí donde hubiera una injusticia, Norita luchó hasta último momento por la construcción de una sociedad más justa. Nos queda el orgullo de haber compartido su vida, su impronta y su enseñanza que dejarán en su familia y en la sociedad una huella imborrable», añadieron.
A su vez, Abuelas también publicó un sentido mensaje tras la triste noticia: «Con profundo dolor, despedimos a nuestra hermana de lucha Nora Cortiñas, referente indiscutida del movimiento de derechos humanos en la Argentina. Como parte de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, ‘Norita’ siempre mantuvo en alto el reclamo de juicio y castigo para los genocidas de la última dictadura y la bandera de los 30 mil desaparecidos».
«Su hijo, Gustavo Cortiñas, militante peronista y trabajador del Estado, fue secuestrado el 15 de abril de 1977 en Castelar, zona oeste del Gran Buenos Aires. Desde entonces, ella recorrió numerosas dependencias –como hicieron tantos familiares– hasta reunirse con otras mujeres en su misma situación y convertirse en Madre de Plaza de Mayo», agregó.
«Solidaria con todas las luchas del país y del mundo, supo conectar con las jóvenes generaciones, que la reconocen como un ejemplo de coherencia y militancia. En este momento de pesar, abrazamos a sus compañeras, familiares, amigos y a todas las personas que hoy, en su ausencia, sienten –al igual que nosotras– que se ha ido una mujer necesaria e indispensable. ¡Hasta la victoria siempre, querida Nora!», concluyó.
