Este martes 30 de enero marca el doloroso cuarto mes desde el trágico asesinato de Ivana Garcilazo, la hincha de Central apedreada tras el último clásico rosarino. Con un sospechoso aún prófugo, Damián Reifenstuel, la familia persiste en la búsqueda de justicia.
A pesar de allanamientos en San Nicolás, los resultados han sido infructuosos, sumiendo a la familia en la desesperación. Silvina, la hermana de Ivana, relató que en su visita a Bolivia nadie estaba al tanto del caso, subrayando la dificultad de avanzar en el proceso legal y reiterando su clamor por justicia para que el trágico suceso no quede impune. En este contexto, la familia realizará una movida solidaria en el Mercado del Patio para mantener viva la memoria de Ivana y seguir exigiendo respuestas a las autoridades.
- Como vienen haciendo cada día 30 del mes, este martes habrá una nueva colecta solidaria en el Mercado del Patio, entre las 17 y las 21 para homenajear a Ivana. Esta vez lo recaudado será para el Voluntariado del Hospital Roque Sáenz Peña. Juntarán elementos de higiene personal como jabones, desodorantes, dentífrico y otros artículos de perfumería.
El Ministerio Público de la Acusación (MPA) comunicó a principios de año que hay una recompensa de un millón de pesos a distribuir entre las personas que puedan aportar datos sobre Damián Reifenstuel (42 años), el único prófugo por el crimen de Ivana Garcilazo, la joven simpatizante de Central que fue asesinada a piedrazos el 30 de septiembre pasado en Ovidio Lagos y Montevideo.
Lo último que se sabe de él es que cruzó a Bolivia a través de un paso fronterizo no habilitado y que se desplazaba con una mochila y una carpa, según afirmó el fiscal de la causa Gastón Ávila.
Reifenstuel no actuó solo, de acuerdo a la investigación. Lo hizo con Ariel Matías Cabrera (42) y Juan José “Tuerca” Massón (40), quienes ya fueron acusados y quedaron en prisión preventiva efectiva por el plazo de ley.
Ni bien cometió el homicidio, el profesor de química pasó parte de enfermo en los dos establecimientos educativos donde trabajaba y posteriormente renunció. Luego habría huido a Bolivia. La familia de Garcilazo fue a buscar al prófugo a ese país, donde dio notas con distintos medios de comunicación para intentar darle visibilidad al caso.
