Un joven denunció que fue arrastrado unos metros por un colectivo hasta que se pudo soltar y terminó cayendo de boca al piso, lo que le produjo lesiones de gravedad en distintas partes de su cuerpo. De acuerdo a su relato, cuando quiso subirse a la unidad, el chofer cerró la puerta y aceleró, quedando él agarrado del lado de afuera externo. Ahora su familia pide testigos para aclarar lo ocurrido.
El episodio se registró cerca de las 6.30 del domingo pasado en la esquina de Rondeau y Luis Vila. La víctima, identificada como Eduardo, de 26 años, caminó hasta esa parada luego de haber salido con un amigo de uno de los boliches ubicados en la costanera norte.
De acuerdo a lo que pudo recordar del momento, cuando la unidad de la línea 102/144 llegó al lugar, antes que él subieron otros dos jóvenes. Pero, por razones que no están claras, cuando él atinó a subir, el chofer cerró la puerta y aceleró. El joven se mantuvo agarrado de las manijas exteriores unos metros hasta que cayó en seco contra la vereda, donde quedó inconsciente por el impacto.
Al lugar llegó una ambulancia que lo atendió y trasladó al Hospital Alberdi. Ingresó con esguince en ambos tobillos, fractura del empeine de su pierna izquierda, raspones y quemaduras en distintas partes del cuerpo y pérdida de tres piezas dentales.
