La víctima del crimen tenía dos orificios en el cuello. Vivía en un departamento de Zeballos al 1100 y allí lo asesinaron.
Todavía no se conocen detalles sobre cómo se enteró la policía del caso, pero de acuerdo a los primeros datos se sabe que al ingresar al departamento la policía encontró a la víctima en medio de un gran charco de sangre y con dos orificios en la zona del cuello.
La primera presunción es que las heridas podrían haber sido causadas con un bolígrafo.
La primera hipótesis es que el hombre murió desangrado después de haber sido atacado dentro de su vivienda.
La víctima del brutal crimen fue identificada como Hugo Cristian Ferrari.
Mientras la policía trabaja en el lugar, los primeros datos hablan de que probablemente Ferrari le abrió la puerta a un delivery, aunque por el momento la investigación no tiene una hipótesis definida. Se dice que Ferrari era joyero, algo que no está confirmado, y que había quedado viudo hace un tiempo.
Fuente: La Capital
Foto: Rosario3.com
