Dos crímenes a balazos sacudieron a la zona sur y sudoeste en una jornada en la que se realizó una manifestación en reclamo por la violencia y la inseguridad en Rosario. Una mujer de 60 años fue asesinada a balazos en un ataque perpetrado durante la tarde en el barrio Tiro Suizo cuando la víctima tomaba mates en la vereda; una mujer de 50 años fue asesinada horas más tarde en barrio Tablada en el marco de una balacera que habría sido realizada desde un auto.
Según trascendió, el primero de los episodios ocurrió este lunes cerca de las 17.30 en inmediaciones de Flammarion al 4700, cuando una vecina de la cuadra llamada Carmelina Ignacia Núñez se encontraba tomando mates en la vereda acompañada por otras tres personas.
De repente, desde un auto abrieron fuego: dispararon al menos seis veces, y tres de los balazos alcanzaron a Carmelina, quien recibió dos heridas de arma de fuego en la cabeza y otra en el hombro. El fiscal Alejandro Ferlazzo confirmó que «dos de los impactos fueron en zona de cráneo».
Horas más tarde se produjo un nuevo crimen en Rosario, con características similares, con lo que los asesinatos en lo que va del año suman 40 en 44 días en el departamento Rosario.
En ese otro hecho, una mujer de 50 años fue asesinada a balazos en barrio Tablada durante la noche de lunes, luego de sufrir varios ataques a través de los años en los que había resultado ilesa. Ocurrió en la zona de 24 de Septiembre al 100, cuando desde un auto abrieron fuego contra una mujer que se encontraba en la vereda a metros de un kiosco.
La víctima fue identificada como Marta Susana Bustamante, conocida como «La Chana», quien ya había salido ilesa de ataques previos. En diciembre de 2019, Lucas Ariel «Berraco» Espinoza, un sicario de 20 años cercano a la banda de Los Monos, atentó contra la mujer con once balazos de 9 milímetros pero «La Chana» se salvó y quien resultó mortalmente herido fue el jubilado Felipe Schneider, que se había levantado de su silla para cerrar la ventana.
«La Chana» había estado señalada por supuestas vinculaciones al narcomenudeo bajo las órdenes del clan Ungaro-Funes, aunque nunca se le abrió causa por ese delito. Su casa de 24 de Septiembre y Guerrico ya había sido allanada y tiroteada en varias ocasiones.
