14.3 C
Rosario
viernes, 17 septiembre 2021

Noticias retro: la historia y el trágico final de Dios Punk, “el Joker rosarino”; escrache falso, marginalidad y suicidio

Javier Messina, alias Dios Punk, se suicidó en noviembre de 2019. Era un joven rosarino que se dedicaba a la música y que difundía su trabajo en las calles y sobre los colectivos. En octubre de aquel año su cara se viralizó en imágenes en las redes sociales por un escrache. Supuestamente había drogado a una chica con burundanga a través de sus folletos. Él fue rápidamente detenido luego de la psicosis colectiva y finalmente liberado, tras comprobarse que no hubo droga ni nada. La chica tuvo aparentemente un ataque de pánico y su caso se volvió viral, en momentos en que el feminismo estaba en auge con la lucha por el aborto legal y con la falta de respuesta estatal a situaciones de abuso y acoso que aún persiste.

En los medios se difundió la información y apareció en primera plana su rostro por la grave acusación. La desmentida salió en pocos lugares. A Javier, con problemas psicológicos, le costó superar la situación. Ni la chica que hizo la denuncia en redes se disculpó.

Dios Punk, como se hacía llamar, era un artista independiente que intentaba vender su CD autogestionado e invitar a sus recitales. Independientemente del escrache del que terminó siendo víctima, el trasfondo de la situación invita a repensar la forma en la que se señala con liviandad en redes sociales. La llamada “justicia por mano propia” que tomó forma ante la inacción de la Justicia en este tipo de casos, sobre todo en ese momento. “Era un paciente psiquiátrico que debido a un escrache falso padeció una marginalidad que, con su enfermedad, fue aún más difícil de afrontar. Como sociedad, cualquier paciente psiquiátrico que llega a esa decisión, debería doler”, fue uno de los mensajes en redes.

“Organizaba su feria y nadie le daba bola. Cuando quería armar fechas nadie le daba lugar”, señaló uno de los usuarios que recordó su historia en Twitter. “Nadie le tiraba ninguna soga sabiendo su condición”, añadió respecto a su salud. Sin contención del Estado, se preguntó si el joven tenía acceso a psicólogos, si podía conseguir medicación y si alguien se preocupaba por él.

En redes se trazó la analogía con la tan popular película Joker, que se había estrenado en ese momento. “El problema de las personas con problemas mentales es que la gente espera que actúen como si no los tuvieran”, fue el slogan del exitoso film que protagoniza Joaquin Phoenix. “En días en los que Joker está en boca de todos, estaría bueno que todos nos miremos un poquito nuestros infiernos personales y dejemos de pensar que el infierno es el otro, y así hacer un poco menos de daño o que este sea irreparable”, escribió otro usuario.

Además del escrache social que no fue rectificado en la mayoría de los casos (en personajes de redes y tampoco en medios de prensa), el caso de Javier parece sacar a la luz el abandono del Estado y la sociedad en general. “Dios Punk se llamaba Javier Messina y tenía una banda que se llamaba Sueños Punk Rock. Organizaba una feria de fanzines que escribía él con lapicera. Era un niño grande y paranoico hacia las redes sociales. Tal vez donde está ahora está mejor que viviendo en esta sociedad careta”, manifestó otro tuitero.

El caso quedó en el olvido hasta el pasado domingo. Un año y unos meses más tarde del escrache falso. No para él, que tuvo que sobrellevar una situación que lo superó. El mensaje que deja su triste desenlace es una verdadera autocrítica y entender el peso que tiene un escrache injustificado. Desde la chica que difundió el mensaje sin tener pruebas de qué había ocurrido y el resto de la sociedad, que en pocas horas viralizó su cara, nombre y apellido, al punto que la policía lo detuvo “por las dudas”. 

Se fusionan la falta de respuestas a las mujeres que deben usar las redes para exponer a sus agresores, la situación de marginalidad de Dios Punk, la irresponsabilidad de exponer como primera instancia sin mayores precisiones y la psicosis colectiva que le arruinó la vida a Javier. Sintió ese rechazo aquel octubre de 2018 y cada día, cuando intentaba difundir sin éxito su música. Todos le dieron la espalda.

El mensaje de su padre

“No tenemos más lágrimas, el dolor es demasiado, pero hace apenas un par de minutos una amiga me escribió que habíamos criado un angel y que su recuerdo iba a ser dulce. Eso me confiere fuerzas, que vaya si las necesito. Se ha ido más que mi hijo, se fue un ángel, el Dios Punk, el que nunca tuvo en miras un pensamiento negativo, hacia, ni por nadie. El mismo que un día se sacó su traje negro porque alguien le dijo que podía asustar a los niños, trocándolo con un tatuaje en su frente que marcaba su ansiada identidad ‘Yo soy Dios Punk’ es la misma personita humilde que no aceptaba ayuda de sus padres; sólo quería vivir de lo que podía generar, cositas que ha veces no cotizan en el mercado de las necesidades del consumo, pero de un alto valor humano porque eran generadas desde su almita noble y nómade. Dicen que no quiso estar más en la tierra, cansado de rechazos en las calles de la sociedad, digo que lo voy a extrañar tanto que ojalá me haga un guiño desde el cielo, su cielo, donde seguro va a reinar como sólo lo puede hacer Dios Punk”. 

Más voces

  • “Lo importante acá es ver lo peligroso de la estrategia del escrache a mansalva. Dios Punk era un usuario de salud mental y lo reventaron en las redes sociales. El feminismo no debe ser punitivista. Las consecuencias subjetivas son devastadoras. Cuando la problemática de salud mental es presentada por una película de Hollywood, nos parece cool y todos nos sensibilizamos (como en el caso de Joker). Ahora, cuando de escrachar se trata, nadie tiene en cuenta la realidad subjetiva que atraviesa esa persona”.
  • “Capucha negra, guitarra, amplificador, un micrófono gótico y temas de Bull Dog. Esta venía siendo la propuesta artística de Javier Messina, autodenominado “Dios Punk”, en Corrientes y Córdoba. Todo venía bien hasta que un grupo de comerciantes comenzó a juntar firmas para que el municipio lo sacara. Lo acusaban de “desafinado” y “ladrar a todo volumen”. El bajó el sonido, se corrió a la esquina opuesta de la cuadra (Entre Ríos) y juntó aún más firmas en apoyo. En total de 80. ‘Yo lamento que a algunos no les guste el punk rock, pero es lo mío. ¿Qué quieren que cante, a Arjona? Son unos intolerantes’, se quejó”.
  • “recién boludeando en tw vi que una piba (feminista, como yo) escribía refiriéndose a un pibe que se suicidó ayer en rosario. el chabón se hacía llamar el dios punk y vendía revistas sobre música y su banda por la ciudad. un día en un bondi le ofreció una a una chica, que la aceptó, y después le dijo si no quería escuchar su música con los auriculares. la piba se asustó y se empezó a sentir mal y la llevaron al hospital… y al dios punk lo agarró la policía y todo un bardo porque ella dijo que la había drogado con burundanga que había en las revistas (por cierto esa droga no funciona así, no actúa tan rápidamente y no te pueden drogar con folletos y demás, yo también pensaba que era así antes). cuestión que el audio en el que ella contaba eso se viralizó por todo el país. lo que no se viralizó fue que, unos días después, lo desmintieron desde el hospital cuando tuvieron los resultados de los exámenes toxicológicos y se supo que en realidad fue un ataque de pánico. el chabon se mató después de un año de haber sido escrachado falsamente y varios años de tener esquizofrenia, que eso era lo que no sabían, ni tampoco que lo único que lo motivaba era poder vender sus revistas y mostrar su música… la piba del tuit decía como que en realidad se mató por la enfermedad y no por el escrache, decía como que el audio que se viralizó era una pelotudez (lo q en realidad no es verdad porque la noticia fue conocida en todo el país)… y que la culpa era solamente de la enfermedad que el tenía. lo que quiero tratar de reflejar con este hilo es que veo que muchas personas no se dan cuenta del peso y el poder que tiene el escrache y se escudan en el feminismo (que apoyo totalmente)… haciendole una especie de bullying a cualquier persona en las redes sociales por cualquier cosa que ni siquiera tienen seguridad, como esto, en vez de usarlo como la herramienta que es en situaciones reales de abuso físico, verbal, psicológico o el que sea. me parece que todos tenemos que empezar a pensar un poco más en el peso que tienen nuestras palabras hoy en día cuando vamos a hablar de alguien con nombre y apellido, porque no tenemos ni idea de las batallas que está viviendo la otra persona adentro suyo. obviamente me refiero a situaciones en las que el abuso no es real y el escrache no es pensado sino más bien es algo para humillar a la otra persona, creo que se entiende el concepto. y, para cerrar, como decía un tuit que vi por ahí: “si no tiene consideración por la salud mental no es mi revolución”. 💔 siempre con las pibas pero no nos olvidemos de la salud mental xfa”.
  • “Este era Javier, más conocido como el Dios Punk. Dicen que ayer Javier se suicidó, pero la realidad es que a Javier lo mataron. Lo mataron cuando a alguien se le ocurrió acusarlo y denunciarlo por algo injustamente”. 
  • “Se suicidó Dios Punk. Esquizofrénico que el año pasado fue falsamente acusado de poner burundanga en sus revistas. Fue el chivo expiatorio perfecto para una paranoia social que lo condenó por una historia de Instagram. Así funcionamos”.
  • “Se suicidó el Dios Punk en Rosario. Se tiró de un edificio en San Lorenzo y Entre Ríos. Hace justo un año se comía un escrache por un audio viral que lo acusaba de drogar a una chica con burundanga en un colectivo. Terminó siendo falso. Era esquizófrenico. Pobre flaco. No sé cuánto tuvo que ver el escrache con su decisión, pero si buscan ‘Javier Messina’ verán todavía los tuits hiperviralizados con su nombre y su foto. Fue acusado de algo falso por psicosis colectiva y ni siquiera se dignaron a borrar los mensajes una vez que se supo la verdad”.
  • “Bronca e indignación me da saber que vivo en una sociedad en la que primero te matan y después te piden disculpas y en la mayoría de los casos ni siquiera. Bronca me da saber que no rige el principio de inocencia. Que sos culpable hasta que se demuestre lo contrario. Bronca me da leer el posteo de una feminista minimizando la situación y alegando que se mató porque “tenía problemas” y no porque lo escracharon en todas las redes sociales, en todo el país, y lo maltrataron públicamente. Bronca me da la hipocresía de la gente que cree ser vanguardia y son parte del sistema al que tanto critican, a diferencia de Dios Punk que él si era alguien que no encajaba en el sistema y por eso los vecinos de la Peatonal Córdoba lo insultaban, le tiraban cosas y llamaban a la GUM para que lo echaran porque no entendían su cultura, no les gustaba su música ni como cantaba y así le prohibieron tocar. Condenado por la sociedad que lo maltrató y lo humilló, Dios Punk ha muerto y nosotros lo matamos. Entonces me pregunto: Los medios que se hicieron eco de la falsa denuncia, publicaron la noticia del suicidio e hicieron autocrítica por las consecuencias de la repercusión que tuvo esa acusación junto con la imagen de su detención? La chica que lo denunció por un delito que no cometió, en algún momento pidió disculpas? Ahora que ya está muerto, quién lo va a revivir? Quien paga por el daño que le hicieron a él y a su familia? Quien se hace cargo de todo el dolor que generaron? Así es como queremos construir una sociedad más justa e igualitaria? Propongo lo siguiente: Miremonos al espejo y veamos que podemos cambiar cada uno de nosotros para ser mejores personas y ayudemos al otro en lugar de discriminarlo y humillarlo. Seamos coherentes con lo que predicamos y responsables de lo que hacemos. Siempre lo recordaré como la buena persona que fue, que vivió la vida a su manera, con su filosofía, y fue ejemplo de autogestión. Hoy por siempre, Dios Punk, una leyenda de Rosario”.
  • “¿En serio les parece coherente que se tiene que hacer responsable una adolescente desinformada que se asustó y no los tantos profesionales de mierda que lo atendieron y no le resolvieron ni uno de sus problemas? Pero evaluarlo como la causa de su suicidio es nefasto, paupérrimo y triste. Hasta una burla para él mismo. Pues claro, antes tocaba el cielo con las manos y el feminismo le arruinó su buen pasar en la vida. No con el suicidio de un tipo que hace 20 años tiene problemas y un mensaje de WhatsApp de una chica que quiso que sus amigas no pasaran por la misma situación que ella”.
Ojo de Prensahttp://ojodeprensa.com.ar
Portal de noticias en internet que ofrece una nueva visión de las noticias de la ciudad de Rosario y la región. Este espacio digital se propone como objetivo cubrir los sucesos y actividades de la ciudad de Rosario y la región, buscando la excelencia en la información, aprovechando y sacándole todo el rédito que amerita a las redes sociales.

Seguinos

45,591FansMe gusta
15,080SeguidoresSeguir
15,780SeguidoresSeguir

MÁS LEÍDAS

Accesibilidad