Ya hay cinco aplicaciones para delivery en la ciudad y crece la polémica

El Sindicato de Cadetes de Rosario ya detectó la llegada de otras dos nuevas aplicaciones que se suman a las tres existentes en la ciudad. Para el sector, el contexto económico facilita el desembarco de las plataformas móviles que ejercen la “precarización laboral” ante la falta de respuesta del Estado “en su deber de controlar la actividad de los ciclistas y motociclistas que hacen delivery con mochilas de colores”.

El jueves al mediodía, se iba realizar una protesta del sindicato en las puertas de un hotel ubicado en Dorrego al 400. Allí estaba prevista una reunión de Glovo, que alquiló un espacio que funcionaría como “agencia”.

Sin embargo, y ante la difusión de la concentración, el encuentro se frustró. “Por motivos de fuerza mayor, nos vemos obligados a suspender las reuniones programadas. Nos pondremos en contacto para reprogramar las citas a la brevedad posible”, informó con un posteo Glovers Support.

Sin embargo, lejos de sentirse aliviados, los referentes del Sindicato de Cadetes advirtieron que el fenómeno de las aplicaciones móviles para trasladar mercadería está en su apogeo.

“Además de Rappi, Glovo y Pedidos Ya, hace unos días desembarcaron Moobi y Rapiboy; lo que hace un total de cinco empresas que reclutan jóvenes por internet, sin tributar un peso a la ciudad y en un estado de precarización laboral”, apuntó el titular del gremio, Gustavo Yedro.

“Estas movilizaciones se dan en el marco de un plan de lucha que se largó desde la llegada de las aplicaciones y que seguirá ya que no tenemos respuestas de ningún organismo del Estado, encargado de regular y controlar a estas empresas. Ni del Ministerio de Trabajo, ni del Ejecutivo municipal, que tienen el poder de policía para regularizar la situación”, subrayó Yedro antes de advertir: “No nos quedaremos de brazos cruzados”.

Desde el gremio opinaron que el florecimiento de la actividad es previsible: desocupación, caída de salarios, necesidad de un ingreso e inflación empujaron a muchos a subirse a una bici o una moto para hacer delivery.

Las mochilas amarillas, rojas y verdes se entremezclan con el paisaje urbano en bicisendas, plazas y calles. “No pagan ningún tributo, a contrapelo de cualquier empresa que contrata trabajadores y cumplen con la legislación. No dejan ni un mango para la Municipalidad y deterioran nuestra actividad, en momentos donde el trabajo cayó un 40 por ciento. Ellos cobran la mitad de lo que podemos percibir”, indicó Yedro.

Repercusiones

El rebote de esta problemática siguió entre las bancas del Concejo, pese al receso estival. La edila progresista María Eugenia Schmuck (autora de un proyecto que busca habilitar las aplicaciones en la ciudad) recordó que “en Rosario hay una laguna legislativa propia de que la ordenanza 7.042 que regula el sector data del 2000, por lo que ha quedado obsoleta a los nuevos usos y las nuevas tecnologías. Si no las regulamos, las aplicaciones se imponen por su uso y sin ningún tipo de ordenamiento, protección a los trabajadores y compitiendo deslealmente”, insistió la concejala para promover un nuevo marco normativo.

Para el socialista Enrique Estévez “esta discusión se da en el marco de una precarización laboral que no es materia de los concejales, pero hemos escuchado y tomado el tema; y se trabaja en conjunto con el Ejecutivo. Se han citado a las empresas no formalizadas en Rosario. Es un tema a seguir abordando sobre todo para que se garantice el respeto del derecho de los trabajadores”.

Municipio inactivo

“Ante la pasividad del Ejecutivo convocamos a los titulares de Rappi, Pedidos Ya y Glovo al Concejo. Con esa reunión nos convencimos aún más de que acá hay dos problemas: la cuestión laboral y de tributación de las empresas en Rosario, que no está preparada para que en dos meses haya 200 pibes y pibas circulando en bicis a toda hora”, señaló el concejal de Ciudad Futura, Pedro Salinas.

En esta línea, el edil de la izquierda señaló que “se trata de que el Estado intervenga para cuidar a los pibes y pibas que se ven arrojados a laburar en estas condiciones, en el marco de una situación socieconómica dificilísima”.

En agenda, está prevista la convocatoria a los chicos que se sumaron a las aplicaciones y pedalean con casco y mochila por las calles. “Es evidente que el municipio prefirió mirar para otro lado, y esa actitud sólo puede traer aparejado mucho riesgo para los pibes que laburan y cuantiosas ganancias para las empresas ante la pasividad municipal”, finalizó Salinas.

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