Una mujer fue asesinada y su hija herida en otro ataque a balazos “encargado” en la zona sur


Una mujer fue asesinada este domingo a la tarde en la zona sur de Rosario. Estaba junto a su hijita de 3 años, que resultó herida. Dos personas se bajaron de una moto, abrieron fuego en su contra y huyeron. Un vecino de la zona brindó detalles del hecho que es investigado por el Ministerio Público de la Acusación (MPA).

Fuentes oficiales confirmaron que este domingo debieron intervenir en Flammarión al 4900 ante la presencia de una mujer herida identificada como Micaela Beatriz Ledesma, de 26 años. Fue llevada al Hospital Roque Sáenz Peña con herida de arma de fuego en el tórax pero arribó sin vida. En tanto, la hija de 3 años, sufrió una herida con orificio de entrada y salida y fue internada en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde evoluciona favorablemente.

El violento hecho ocurrió a plena luz del día y tuvo como protagonistas a dos agresores que se movilizaban a bordo de una moto y efectuaron múltiples disparos. El ataque provocó la muerte de Micaela y lesiones en su hija, una nenita de 3 años que por suerte se recupera, según detallaron desde Fiscalía.

“Vamos a analizar todo el abanico de posibilidades a partir de los datos que fuimos recabando. Se están tomando declaraciones, no podemos confirmar una línea precisa. Existían actitudes de ciertas personas de forma amenazante con esta persona que había tenido algunos conflictos previos que serán analizados”, deslizó el fiscal Alejandro Ferlazzo, a caso del tremendo hecho.

El funcionario dijo que no descartan que los agresores hayan sido allegados a la víctima. En ese sentido, apuntó que se habían formalizado denuncias por amenazas de parte de familiares de Micaela contra una ex pareja. “La hipótesis de femicidio se trata siempre que hay muerte violenta de una mujer, estamos desarrollando la investigación”, indicó.

Según indicaron, la víctima estaba con su hija y un grupo de personas tomando mate bajo la sombra de un palo borracho cuando pasaron sicarios en moto y les dispararon.

Uno de los vecinos manifestó: “Escuché 4 disparos de dos sujetos, había cualquier cantidad de criaturas, estaban todos a la sombra tomando mate”. De acuerdo a lo que expuso, los atacantes “tardaron un poco en salir, puede que se hayan bajado” del rodado. Al parecer, fue bastante confuso: “Como andaban tirando cuetes la gente no sé si se percató de lo que pasaba”. “Este barrio es tranquilo pero ayer pasó esto. Te toca. Yo la conozco de piba a la chica, no sé qué problema haya tenido”.


¿Desde la cárcel?


Las primeras referencias de las agencias investigativas dejaron saber por el domicilio que existían constancias de que Micaela Ledesma recibía amenazas reiteradas, hacía tiempo, de parte de su pareja, Alejandro N., quien está detenido por homicidio en la cárcel de Piñero. Según las denuncias este hombre le decía que iba a mandar a alguien a matarla y que también lo haría con sus familiares. Y enviaba a parientes suyos a reclamar la tenencia de la hija, precisamente la nena que resultó baleada.

Micaela Ledesma se encontraba en prisión domiciliaria al momento de ser atacada en virtud de la necesidad del cuidado de su hija menor. En las bases de datos del sistema de información de seguridad provincial consta que hace quince meses, el 22 de septiembre de 2019, en la casa de la madre de Micaela se presentaron dos hombres, ingresaron por la fuerza al domicilio y le dieron un teléfono para hablar con un tercero.

Según esa denuncia, el que hablaba era Alejandro N. desde la cárcel. Y desde allí, vía celular, le señaló a la mujer que la mataría a ella, a su hija o a la beba porque se había enterado que Micaela “se estaba viendo con otro hombre”.

Una nueva denuncia de hace diez meses, fechada el 26 de febrero pasado, indicó que en el mismo domicilio donde vivía Micaela Ledesma se recibieron tres mensajes amenazantes de personas que acudieron como familiares del padre de la nena para reclamar de nuevo la custodia de la pequeña, que su papá no podía tener precisamente por estar privado de la libertad. Ese mismo día la madre de Micaela recibió tres mensajes de texto intimidatorios.

Alejandro N., padre de la nena, está detenido por el asesinato de Cristian Machuca, ocurrido el 22 de enero de 2015, en Necochea al 3900. También por un caso de abuso de armas, investigado por la Unidad Fiscal de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación (MPA), y por haber realizado disparos contra un domicilio

En rigor este caso expone una realidad reiterada y desconcertante: la incapacidad de la prisión para desalentar o frenar hechos graves de violencia. “Hoy por hoy la cárcel no solo está siendo ineficaz para moderar los delitos sino que además altera el mundo del afuera por el poder territorial no desmantelado de los que son confinados”, indicó una fuente del Ministerio Público de la Acusación (MPA) a propósito de este caso. La hipótesis que rige este caso es que un hombre mandó a atacar a su mujer para forzar a que su familia se quede con la hija de ambos, pero sus enviados terminaron matando a la primera e hiriendo de un tiro a la nena.