Un mes sin Carlos Orellano: familiares y amigos reclaman justicia en las redes

A un mes de la desaparición de Carlos Orellano, el joven de 23 años que salió a bailar al boliche Ming de La Fluvial y fue hallado muerto días después, los familiares, amigos y allegados reclaman a través de las redes sociales, teniendo en cuenta la cuarentena obligatoria que rige a nivel nacional por la pandemia del coronavirus. En ese sentido, convocaron a la sociedad a acompañar el pedido de justicia a través de las redes: “Los invitamos a subir una foto, un video, una frase, acompañados con los hashtag #JusticiaPorCarlosOrellano, #JusticiaPorBocacha y #BastaDeImpunidad”. 

Bocacha, como lo apodaban, fue a bailar con amigos al boliche el domingo 23 de febrero y fue visto por última vez en la madrugada del lunes 24. El miércoles posterior su cuerpo fue encontrado flotando en las aguas del río Paraná, lo que suscitó la indignación de la comunidad rosarina en el reclamo de justicia. “Por Carlos, y por todas las víctimas de violencia institucional. Le decimos basta a este sistema del horror que tantas vidas nos ha robado”, expresaron en un mensaje en Twitter.

Su padre Edgardo se puso al frente de la situación y de los micrófonos. Las especulaciones giraron en torno a la investigación del caso por encontrarse implicados diez patovicas y dos policías que hacían adicionales, a los que la familia señala como los asesinos de Carlos.

  • La autopsia realizada al cuerpo de Orellano a principios de marzo no tuvo resultados concluyentes y de allí salieron dos versiones. Los allegados del joven y su perito de parte dijeron que había golpes evidentes en el cadáver y que sus pulmones no tenían agua, lo que explicaría que ya estaba sin vida al caer o ser arrojado al río.
  • La directora del Instituto Médico Legal, Alicia Cadeiro, señaló: “No tenemos hasta el momento ningún elemento para afirmar semejante cosa. Y si es que lo son, son lesiones que no pueden ser vinculadas de forma directa con la muerte. Estoy absolutamente segura de afirmarlo, no hay lesiones oseas subyacentes”.

La responsable del IML dijo que será “determinante” el estudio complementario patológicos de las “diatomeas” para saber si Orellano murió por asfixia por inmersión. Ese análisis que se realizará en la ciudad de La Plata y que demandará entre 2 y 3 meses, establecerá si el joven se ahogó o no. 

La perito de parte de la familia de Carlos Orellano, Virginia Créimer, cargó contra el Instituto Médico Legal al denunciar “connivencia y corporativismo” con la Justicia rosarina para desgastar a su equipo e impedir el correcto procedimiento que a su entender establece el Protocolo de Minnesota, procedimiento que se aplicó en la autopsia practicada. Además, describió “numerosas lesiones vitales” encontradas en el cuerpo.