Salta 2141: tras las audiencias de apelación, el fallo de Cámara se conocerá a mediados de marzo

Las audiencias de apelación al fallo por el juicio de primera instancia por la explosión fatal ocurrida en Salta 2141 concluyeron este jueves. El tribunal de segunda instancia anunció que la sentencia será dada a conocer a mediados de marzo.

Los camaristas Carina Lurati, José Luis Mascali y Carlos Carbone fueron los integrantes del tribunal de segunda instancia durante las tres audiencias en las que se discutieron las apelaciones al fallo del año pasado, donde resultó condenado el gasista Carlos Osvaldo García y el resto fue absuelto.

En el juicio que tuvo lugar el año pasado en el Centro de Justicia Penal, los jueces Marcela Canavesio, Rodolfo Zvala y Juan Carlos Leiva condenaron a García a cuatro años de prisión por el delito de estrago culposo.

Además, absolvieron a José Luis Allala (gasista que hizo un trabajo previo en la torre); Norma Bauer, Mariela Calvillo y Carlos Repupilli (responsables de la administración del edificio); Guillermo Oller, Luis Curaba y Gerardo Bolaño (reclamistas de Litoral Gas); Claudio Tonucci (jefe de mantenimiento de redes de Litoral Gas); Viviana Leegstra (gerenta técnica de Litoral Gas); Pablo Miño (ayudante de García).

La Fiscalía, cuya acusación estuvo a cargo de la fiscal Graciela Argüelles, había solicitado la máxima pena del delito de estrago culposo agravado (5 años de prisión efectiva) para nueve de los once imputados. En tanto, pidió el sobreseimiento para José Luis Allala y Gerardo Bolaño.

La querella, por su parte, había pedido la pena de 5 años de prisión efectiva para los once acusados.

La explosión ocurrida el 6 de agosto de 2013 en Salta 2141 dejó un saldo de 22 muertos y 62 heridos.


Dolor de familiares


Los relatos estuvieron atravesados por descripciones dolorosas de lo vivido desde el día de la tragedia, y la angustia interminable por la pérdida de los seres queridos. La primera en tomar la palabra fue Sonia, madre de Débora Gainángelo, y referente familiar de los únicos querellantes que quedaron en pie durante todo el proceso.

“En mi vida hubiese imaginado perder a mi hija, fue terrible. Sabemos que es el camino más difícil y escabroso, pero desde ese día elegimos luchar desde el derecho. En nosotros no hay odio, sólo queremos justicia, y que las personas que son responsables de esta masacre paguen con pena efectiva”, dijo conmovida la mujer.

Más adelante explicó que después del fallo de primera instancia “costó volver a creer en la Justicia, pero pensamos que existe, por eso estamos acá y vamos a continuar hasta que logremos Justicia. No puede ser que haya 22 víctimas y nadie preso. Las pruebas están sobre la mesa, vamos a luchar por la memoria, verdad y justicia. Se que ustedes nos van a escuchar y van a rever el fallo de primera instancia”, al que tildó de “vergonzoso e indigno”.

Con el mismo semblante habló Jorge Magaz, padre de Estefanía, también fallecida en el accidente. “Desde el 6 de agosto de 2013 estoy muerto en vida. Todos los santos días voy al cementerio a buscar la energía y la paz que necesito para seguir adelante”, narró el hombre, oriundo de Las Rosas, atragantado por los sollozos.

Mientras por la voz de los parlantes sólo se escuchaba el relato desconsolado de Magaz, de repente estalló un grito entre el público. “Dejá de reírte hija de puta, te seguís riendo y te juro que te mato. Respetá el dolor del familiar de una persona fallecida”, vociferó la hermana de Santiago Laguia, otras de las víctimas.

Los insultos fueron dirigidos a Viviana Leegstra, de Litoral Gas y una de las acusadas. Fue un momento de extrema tensión. La jueza Lurati pidió calma y Magaz continuó su exposición, en la que apuntó a las “acciones u omisiones”, a un “accionar negligente” y a la “desidia” que desembocó en el episodio. “No todos los días explota un edificio, esto es único”, recordó.

Más adelante, Claudia Vaio, mamá de Laguia, además de resaltar aspectos humanos de su hijo y detalles de los días fatales mientras lo buscaba en medio de los operativos de rescate, repudió el “maltrato” que recibieron los familiares durante el juicio de primera instancia.

Después fue el turno de Marcela Nissoria, viuda de Hugo Montefusco; de Nora Giraudo, mamá de Maximiliano Vesco; y de Carmelo Caterina, papá de Florencia Caterina; además de Anahí Salvatore, vecina y sobreviviente de Salta 2141, y a Adrián Gianángelo, hermano de Débora.

Caterina se mostró molesto con la actitud de los acusados, porque ninguno se acercó a los distintos actos y homenajes para mostrar su solidaridad con las víctimas. “Es una cuestión de amor y cariño por el otro. Pero ellos no nos representan como seres humanos”, expresó en medio de llanto el hombre de 82 años. Además, apuntó a la precaria instalación de gas del edificio, que su propia hija le advirtió meses antes de la explosión.


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