Rosario vibró con la fiesta pastillera en el Anfiteatro

El Anfiteatro Municipal explotó de público para un vibrante show de Las Pastillas del Abuelo en la ciudad de Rosario. Con un recital de dos horas, la banda liderada por Piti Fernández enloqueció a los 4500 espectadores, en su mayoría jóvenes y con una energía desbordante. Una lista de canciones retro para los fanáticos de toda la vida y la presentación en vivo de Incontinencia verbal, su último lanzamiento. El cantante no estuvo en su mejor noche pero la calidez del público rosarino desató una verdadera fiesta pastillera.

A destacar: la elección de los temas. La interacción con los fanáticos fue total y hasta hubo momentos en los que la gente pareció superar el tono de voz de Piti, que no deslumbró como en otras ocasiones. “Últimamente cantan mucho mejor que yo”, dijo entre risas. Y la verdad que sí. De hecho, hubo algunas actitudes un tanto extrañas para seguir el hilo de las letras y hasta ‘haciendo jueguitos’ con botellas que pateó a los fanáticos o jugando con el micrófono con un grupito de personas que seguían el show desde el foso ubicado entre el escenario y las gradas.

Hablando en un flojo italiano durante un tema con alguien detrás de escena e incluso protagonizando una caída o juego con un compañero que nadie entendió antes de regresar para cerrar una noche en la que el público tuvo un excesivo protagonismo, sonando en soledad por tramos ante los baches del cantante. La banda sonó bien y el ambiente fue agradable, algo que no suele ocurrir en shows rockeros. 

Esta vez fueron los pastilleros rosarinos los que dieron todo y completaron y dieron marco a un show que sin su participación hubiera sido normalito.

Playlist

Desde las 19 en el Anfi sonaron Carmela y Ambrosia y Jeites, que dejaron a los fanáticos con ganas de más. Apenas pasadas las 22 salieron al escenario Piti y su banda comenzando con “José”, uno de los clásicos. Luego fue el turno de “Solo Dios” y “Cerveza”, otros dos temas de los populares junto a un coro del público que ocupó hasta sectores sobre el pasto por encima de las gradas.

“Rompecabezas de amor” y “Loco, no discrimines” dieron continuidad ante un cielo rosarino que amenazaba con largarse a llover, lo que hubiera completado el descontrol en el corazón del pogo pastillero.

Uno de los puntos altos de la noche fue con “Sabina y Piazzola”, con su “se juntaron Rosario y la Capital”, avanzando con “Oportunistas”, “Desde la postura” y “Gobiernos procaces”, con un claro mensaje esta vez contra el macrismo: “En cualquier momento se viene el corralito”, disparó con disimulo el cantante en un tema con críticas a los gobiernos de los últimos años.

El tema número 10 de la noche fue justamente “Qué es Dios?”, una oda a Diego Armando Maradona y mientras las pantallas mostraban goles y las mejores jugadas del astro futbolístico argentino.

“Tantas escaleras”, “Perdido” y “El ratón” desataron otro de los puntos más vibrantes del show, para el sindicato de los fiesteros. “Leer y escribir”, “Amar y envejecer” e “Historias” fueron otros clásicos que dieron continuidad al recital mientras se flameaban las banderas y hasta un cartelito que decía “temazo”, que terminó en manos de integrantes de la banda.

“La casada”, “Me juego el corazón” y finalmente la presentación en vivo de “Incontinencia verbal”, que el público cantó como si fuera un clásico más. Siguió de la mano de “Qué hago esperando un puto as?” y una genial conexión entre “Enano” y “La parabellum del buen psicópata” (Los Redondos), en el momento más rockero de la velada. Un golazo.

“Viejo karma” y “Otra vuelta de tuerca” antes de la primera despedida, para luego regresar y cerrar la noche a través de “Ojos de dragón”, pasadas las doce de la noche y luego de dos horas a puro ritmo.

Fotografías: All Press.