Rosario avanza hacia los controles de narcolemia

El concejal Jorge Boasso se reunió con la intendenta Mónica Fein y el secretario de Control y Convivencia Ciudadana Gustavo Zignago para exigir y avanzar sobre la implementación de la ordenanza que prevé realizar controles de narcolemia a los conductores.

Sobre los ejes de la reunión, el edil expresó: “Fue un encuentro satisfactorio, Rosario avanzará en materia de seguridad vial a partir de la detección del consumo de estupefacientes al volante”. Y agregó: “Acordamos comenzar una prueba piloto de dos o tres meses, la cual tendrá un carácter educativo y sin sanciones pecuniarias, para luego continuar con las sanciones establecidas en el código de faltas”.

Las pruebas se realizarán mediante un dispositivo que permite detectar drogas psicoactivas en la saliva. Los kits consisten en una lengüeta que se apoya sobre la lengua, absorbe la saliva y en unos minutos se obtiene el resultado.

En el caso de que los conductores objeten el resultado del test podrán concurrir inmediatamente a un efector de salud pública y realizar un examen sanguíneo.

Boasso destacó que no se sancionará al individuo y su enfermedad, sino a quienes conducen bajo los efectos de las drogas. La ordenanza establece que el sancionado reciba la atención necesaria y el municipio aporte todas sus herramientas desde la Secretaria de Salud Publica para garantizarlo.

En cuanto a la prueba piloto, el ex candidato a vicegobernador por el PRO explicó: “El control se hará en forma simultánea con alcoholemia y durante este periodo únicamente nos centraremos en detectar la conducción bajo los efectos de drogas ilícitas y con un carácter netamente educativo. Al finalizar la prueba, comenzarán las sanciones dispuestas por el código y se sumaran aquellas drogas lícitas, pero que impiden un normal desenvolvimiento en la conducción”.

Para finalizar, el experimentado edil manifestó que la próxima semana mantendrá una nueva reunión con la intendenta y distintos representantes de Salud Publica, para determinar cuáles serán las drogas licitas a incorporar dentro del control y las distintas prescripciones que se aceptarán como válidas.