Rock, potencia y fiesta: tres horas vibrantes de Ciro y Los Persas en Rosario

Maia Rizza (@maiaprensa)

Ciro nunca defrauda. A días de haber presentado su nuevo disco “Naranja Persa 2”, la banda Ciro y Los Persas protagonizó un vibrante show de casi tres horas en Rosario en el que desplegó un repertorio que fue desde los clásicos de Los Piojos hasta sus más recientes temas. Miles de rosarinos lo acompañaron en el Hipódromo del Parque Independencia.

De punta a punta, el ex líder de la mítica banda de rock nacional volvió a lucirse sobre el escenario en la ciudad. Fiel a su estilo, el recital tuvo de todo: lo más vibrante de Los Piojos, la canción homenaje por Malvinas, lo nuevo, un bizarro remix con “Traeme la Copa, Messi” que se volvió viral y un cierre emotivo con el himno nacional argentino al ritmo de su mítica armónica.

  • En un colmado Hipódromo, las banderas ganaron su lugar en la valla pegada al escenario llegando desde distintos puntos del país, toda una muestra de fidelidad de los fanáticos. Más atrás y en las plateas se acomodó el público local, que se descontroló por tramos de la calurosa noche rosarina.
  • Una pantalla gigante de fondo y otra en en el centro del campo mostraron tramos del recital con toques artísticos y los videoclips de la banda en sus respectivos temas. Escenografía acorde en el escenario montado días atrás.
  • De la melancolía a la fiesta. Sube y baja. La potencia del sonido y la puesta en escena, casi una actuación, sobresalieron con un repaso de casi tres décadas de historia musical.

Cerveza por el aire, transpiración por contacto y un grito unido ante cada rock, blues y delicado arreglo de los Persas en otra noche inolvidable de rock nacional para los fanáticos que resucitaron viejas épocas. Lo nuevo es tan bueno como lo viejo y Ciro está más vigente que nunca.

Playlist

El recital comenzó apenas pasadas las 22 con las guitarras de “Banda de garage”, continuó con “Barón rojo” y la inoxidable “Desde lejos no se ve”, en el primer momento agitado en el campo del Hipódromo. Avanzó con “Dice”, la primera de las nuevas de “Naranja Persa 2”, que dio lugar a las emotivas “Canción de cuna” y “Héroes de Malvinas”, con el “el que no salta es un inglés” en conexión con la gente.

Luego sonó “Prometeo”, canción que abre el nuevo disco, y que sacó más de una sonrisa a quienes la escucharon por primera vez. La armónica comenzó a sonar y llegó “Tan solo”, en el segundo punto vibrante de la velada. Siguió con “Luz”, “Caminando”, “Dale darling” y la agitada “Como Alí”.

Continuó con “Mírenla”, un mix retro de “Blues de la ventana” y “Cancheros” para dar lugar a “Antes y después” y la explosiva “Ciudad animal”, que formó un pogo generalizado en el campo, incluyendo hasta a aquellos que preferían mantenerse a un costado.

@rosariorock

“Similar”, la histórica “Ruleta”, “Insisto”, la imponente “Plan”, otra clásica como “Genius” para bajar al primer anuncio de final de show. Un juego de “sí sí-no no” con el público para seguir con “Servidor”, la emblemática “Todo pasa” y “Juira!”.

Entre anécdotas que lo llevaron a “prometer” prohibir comer durante sus recitales, Ciro volvió a jugar con los rosarinos sobre la continuidad del show y llegó un nuevo pico para mimar a sus más antiguos seguidores de Los Piojos: todos vibraron al ritmo de “El farolito”, “El balneario de los doctores crotos” y “Muévelo”.

Llegó el turno del bizarro remix con “Messi se lo meressi”, conectando con “No pares”, “Astros” y la nueva “Todos igual” como último tema. Tras los aplausos para cada integrante de la banda, Ciro cerró leyendo las banderas de los fanáticos y con el himno nacional argentino ohoheado por el público, a cinco minutos de la una de la mañana.

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