Robaron 191 frascos de ketamina de la Secretaría de Salud de Villa Gobernador Gálvez

El intendente de Villa Gobernador Gálvez, Alberto Ricci, denunció el robo de 191 frascos de ketamina de la Secretaría de Salud de esa ciudad, y afirmó que la sospecha más firme es que la droga “fue sustraída por gente de adentro”. La sustancia, que es un medicamento veterinario, es utilizado como droga alucinógena y fue robada del despacho de la propia Secretaría de Salud Pública sin que se ejerciera violencia en el lugar donde estaban guardados.

“El lunes descubrimos que se habían robado 191 frascos de la droga. Ahora lo difundimos porque ya hicimos la denuncia en la Fiscalía e iniciamos un sumario interno”. El intendente expuso sus sospechas de que el robo fue concretado por gente “que conoce los movimientos de la Secretaría de Salud y que sabía dónde estaba ese medicamento.

“Dejaron las cajas en el armario como si estuvieran intactas. Se llevaron los frascos que estaban adentro”, reveló Ricci, y recordó que la última vez que se utilizó ese producto de la medicina veterinaria “fue en septiembre”, y aclaró que no se pudo determinar el día exacto de la sustracción. “No tenemos la fecha precisa del hurto, pero fue hace por lo menos una semana atrás porque las cámaras que hay en el lugar fueron instaladas hace una semana y no captaron nada”, explicó.

Ricci manifestó estar muy dolido por lo que pasó. “Te duele que se roben el gasoil, la ketamina. Le estamos poniendo el hombro para sacar la ciudad adelante y esto te afecta más porque tenés que cuidarte de los de adentro”, añadió.

Se trata de una droga sintética cuya aplicación es frecuente tanto en medicina como en veterinaria. Posee propiedades sedantes, analgésicas y sobre todo, anestésicas. Es una droga disociativa con potencial alucinógeno, de manera que el consumidor puede tener la sensación de “estar fuera de su cuerpo”.

Según portales dedicados al tema de salud, el consumo de ketamina produce pérdida transitoria de la memoria y de la noción del tiempo. En dosis elevadas puede producir delirios y alucinaciones. Los riesgos asociados al consumo de ketamina son los característicos de las drogas alucinógenas: ansiedad, ataques de pánico, mareos, distorsiones del pensamiento, confusión e ideas delirantes.