Quema de pastizales: imagen de la NASA revela que los incendios ilegales se ubican isla adentro

“Todas las quemas están prohibidas hasta el 29 de febrero”, determinó el gobierno de la provincia de Entre Ríos en relación al reclamo desde Rosario por la quema de pastizales en las islas que contamina el aire de la ciudad. La medida, que parece ser ridículamente transitoria, se acumula a la avalancha de errores como el de los Bomberos Voluntarios de Victoria, que adjudicaron hace semanas los focos ígneos a los rosarinos que acampan sobre la ruta. Esa teoría, soltada con liviandad, quedó descartada ante la difusión de una imagen captada por un satélite de la NASA que mostró que la mayoría de los incendios ilegales se ubican isla adentro.

La imagen, aportada por la organización El Paraná no se toca, muestra dónde están los focos de incendio de los últimos cinco días: isla adentro, en zonas de difícil acceso.

“Este espacio de mal uso es en proximidad a Rosario porque les queda cerca para ir”, dijo en su momento Fabián Dayde, segundo jefe del cuerpo de Voluntarios de la localidad entrerriana, quien agregó que “ese pequeño fueguito” como para un asado, luego “se hizo muy grande y tuvimos que trabajar muchos días para apagarlo”.

La quema de pastizales es una práctica propia de la ganadería pampeana, que también se realiza en los humedales entrerrianos y para la cual, de ese lado del río, se necesitan permisos especiales y control, que escasea por esos lares. Sin control estatal, y un clima que no acompaña –sequía, viento norte y calor–, hay que agregar además la falta de recursos.

La quema controlada de terrenos agrícolas es una práctica tradicional realizada para eliminar malas hierbas, plantas muertas, enfermedades de las plantas o plagas, así como para regenerar pastos o aumentar (supuestamente) la producción de las futuras cosechas. Debido a los impactos y los riesgos que conllevan, están sujetas a regulación y no está permitido realizarlas sin autorización previa de las autoridades competentes (también supuestamente).

A los daños sobre la flora y fauna de los humedales, se suma el problema de salud pública a raíz del humo que afecta las vías aéreas y finalmente de seguridad vial, ya que dificulta la visión sobre la ruta.

Un informe reciente de la Fundación Argentina de Recursos Naturales (Farn), que analiza las partidas presupuestarias de Nación destinadas a aspectos de protección del ambiente año tras año desde 2013 hasta 2019, detectó una disminución considerable. En el sitio especializado dosambientes.net, se muestran dos ejemplos: el programa “Acciones de Protección Civil, Prevención de Emergencias y Alerta Temprana a Desastres” pasó de tener una partida de 92 millones de dólares en 2017 a 57 millones dos años después. Además, cuando el manejo del fuego pasó de la órbita de Ambiente a Seguridad los fondos se redujeron hasta un 90% en dólares.

Esta semana, el intendente rosarino Pablo Javkin se hizo eco del reclamo en relación a la contaminación en el aire de la ciudad por la quema de pastizales en las islas y solicitó al Ministerio de Seguridad de la Nación que intervenga el Sistema Federal del Manejo del Fuego. 


+info