Preocupa la plaga de palomas en la ciudad

Ante la preocupación de las autoridades municipales por la existencia cada vez más importante de palomas, el concejal Jorge Boasso impulsó un proyecto que había presentado hace dos años, con la finalidad de que se implemente el programa “Control de natalidad de palomas en Rosario”, para reducir su proliferación.

Según el experimentado edil, se deberá alimentar a la población de torcazas con granos impregnados de sustancias hormonales, debidamente autorizadas, que inhiban la fecundación.

Este método de control eficaz y seguro, se viene utilizando en otras ciudades del mundo como París, Ginebra y Luxemburgo. El producto (la marca comercial utilizada es Ornisteril), no presenta peligros para las personas ni otros animales domésticos.

La iniciativa nace debido a los innumerables reclamos de los rosarinos sobre el incremento desmedido de palomas cuyas excreciones dañan y ensucian desagües, propiedades y fachadas de monumentos y edificios históricos, llegando incluso a provocar problemas de salud al ser humano.

“Es importante trabajar en acciones concretas, que por un lado prevengan a los rosarinos de una plaga que afecte la salud, las plantas o los bienes materiales, y por otro proteja a las palomas de matanzas indiscriminadas”, resumió Boasso.